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Sábado 21 de Junio de 2014

Las carreras tradicionales son las más elegidas por los alumnos de la UNR

Medicina, económicas y derecho conservan "prestigio" a pesar de las nuevas formaciones y demandas laborales de las ingenierías

Las carreras tradicionales son las preferidas por los estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). De los 74.506 alumnos, cursan medicina y ciencias económicas más 13 mil jóvenes. Le siguen los estudios de las Facultades de Derecho, Humanidades, Psicología y Ciencias Exactas, según indica un informe de la Dirección de Estadística de esta universidad pública. "Un título para el ejercicio liberal de la profesional aún da un supuesto prestigio social", explica Enrique Barés, secretario académico de la UNR sobre por qué siguen siendo las más buscadas estas profesiones. En tanto, para Andrea Espinosa, directora de Orientación Estudiantil de la Secretaría de Relaciones Estudiantiles (UNR): "La relevancia social que mantiene el médico hace que muchos hagan un esfuerzo por estudiar la carrera, aunque otras profesiones tienen una mayor demanda en el mercado laboral".

La célebre obra teatral, "M'hijo el dotor", escrita en 1903 por el uruguayo Florencio Sánchez, describía el deseo de las familias de clase media rural para que su hijo sea un profesional liberal. Sobre ese imaginario social, Barés señala: "El médico, el contador, el abogado son títulos profesionales que instalan al graduado en un lugar de privilegio en la sociedad".

Al ser consultado sobre la transformación económica que vivió el país, desde esos años del 1900, el psicólogo y profesor universitario de grado y posgrados señala que "en los años 90, las carreras liberales también fueron preferidas ante las ingenierías, porque con la restricción en la producción no hacían falta profesionales ligados a la industria. Las multinacionales necesitaban un ingeniero que supiera abrir cajas y no producir conocimientos. La tecnología venía de Asia y Europa, no se requería ingeniería propia".

"Pero hoy —continúa— la realidad es diferente, los números indican que en el mercado laboral hay demasiados contadores, abogados y psicólogos. Muchos se hallan con más dificultades para acceder a trabajos y algunos terminan subocupados o empleados en empresas. En tanto, los estudiantes de ingeniería acceden a puestos de trabajos, aun antes de graduarse. Ya no manejan taxis, como se decía en los años 90. En informática, donde no se requiere el título, el estudiante con competencias es solicitado por empresas". Y agrega: "Esa situación hace que también se implementen programas para que estos estudiantes no dejen la carrera y la sigan aun cuando están trabajando".

Políticas. Para Barés, también en esa elección pesa "la ausencia de políticas de radicación de profesionales jóvenes en el interior de las provincias. Por ejemplo, al no contar con especialistas como ortodoncistas en poblaciones del interior, hay que ir a una ciudad grande. Tampoco hay convocatorias para ingenieros agrónomos en la Patagonia, por eso es necesario una política de desarrollo social que impulse el contrato de graduados para trabajar en una cooperativa rural".

"En Santa Fe, hay regiones donde se necesitan profesionales, esa demanda se puede cubrir si a los jóvenes graduados se les da una beca o contrato para que se instalen y tengan una oportunidad laboral en otros lugares", sostiene.

Admite que las carreras ligadas a las ingenierías manifiestan un leve incremento de su matrícula que puede deberse a los programas de promoción a nivel nacional, por tratarse de profesiones de interés para el desarrollo del país. "Deberíamos estar alentando aún más carreras como matemática, física y las ingenierías".

La orientación. Andrea Espinosa señala que son muchos los chicos que llegan a la Dirección de Orientación Estudiantil luego de haberse informado sobre carreras cortas: "Advertimos una fuerte tendencia hacia las carreras terciarias que permiten una rápida salida laboral y un cursado semejante al de la escuela secundaria".

En lo relacionado a los estudios universitarios, también remarca la prevalencia de las carreras clásicas. "Observamos que se sigue creyendo que estudiar ingeniería es muy difícil. Hay un temor a los contenidos teóricos, más que a las prácticas. Sin embargo, la relevancia social que mantiene el médico, hace que haga un esfuerzo para estudiar medicina", explica.

Sobre las carreras vinculadas a las ingenierías, coincide con Barés, al expresar la gran salida que tiene en el mercado laboral. Pero eso también provoca que "las empresas se llevan a los estudiantes antes de graduarse. Muchos estudian en el país, trabajan en multinacionales y pasan luego al exterior".

En lo relacionado a la elección de las carreras, apunta que "a nivel nacional y de la UNR se trata de reforzar el ingreso y la permanencia en las carreras, hay actividades previas al ingreso para que elija la carrera mejor, sin dificultades, cursados previos a las inscripciones, se implementan varias actividades para que el futuro estudiante con ciertos conocimientos de la vida universitaria y contenidos. Buscamos que puedan acceder a más herramientas para conocer mejor las carreras y buscar los caminos".

Vocaciones. Desde su dirección se difunden datos sobre las carreras, se trabaja mediante charlas y talleres de orientación para lograr una "mejor articulación entre el nivel secundario y la universidad". "Hay mucha información, sobre todo en internet, pero falta el acompañamiento al joven para recorrer esa información. Hay un cierto desconocimiento de las posibilidades de las carreras. Por ejemplo, en el Instituto Politécnico Superior se cursan terciarios técnicos, como la carrera de técnico universitario en plástico y elastómeros, mecatrónica y el de óptica". Cuenta que se busca fortalecer el ingreso y la permanencia de los estudiantes en sus recorridos universitarios.

Para consultar dirigirse a Riobamba 201 Bis, teléfono 4808390 y 4230252, correo dir.or.estudiantil@unr.edu.ar, y en el sitio www.orientacionestudiantil.unr.edu.ar .

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