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Sábado 28 de Diciembre de 2013

Las cadenas del agro despidieron el año con esperanza y dudas

Las asociaciones de cadenas agroindustriales de los cuatro cultivos más importantes del país (Acsoja, Argentrigo, Asagir y Maizar) despidieron el año en un acto muy concurrido en la Bolsa de...

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as asociaciones de cadenas agroindustriales de los cuatro cultivos más importantes del país (Acsoja, Argentrigo, Asagir y Maizar) despidieron el año en un acto muy concurrido en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Allí, el optimismo con reservas de los asistentes —en general dueños y gerentes de empresas y asociaciones— dejaba picando la duda de si verdaderamente creen que los recientes cambios de figuras en el gabinete nacional se traducirán en cambios de políticas, o si sólo quieren creerlo.

Esa misma esperanza con paños fríos que transmiten las cadenas —que se habían reunido esa tarde con el flamante ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela— se repite con los frigoríficos y otros sectores que tuvieron ya reuniones oficiales.

De Casamiquela valoran el perfil técnico desde su larga carrera en el Inta, frente al de su poco ducho predecesor, Norberto Yahuar; pero no saben cuántas alas le darán.

En cuanto al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, arrancó muy activo y en las reuniones con sectores agropecuarios escuchó y mostró que está al tanto de muchos temas, a diferencia del jefe de ministros anterior, pero sus facultades hasta ahora no parecen incluir las de organizar una sola reunión de Gabinete.

El sucesor de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio Interior, Augusto Costa, es uno de los jóvenes, audaces e instruidos economistas cercanos al nuevo ministro de Economía Axel Kicillof, que conforman el lado ilustrado de La Cámpora, cuya visión del campo hasta ahora se mostró más bien arcaica; pero viene recibiendo a varios sectores y los deja hablar, no los amenaza ni les da cátedra sobre cómo son las cosas, como se había hecho costumbre con Moreno.

Pese a esas ambigüedades, y a las dificultades para articular intereses al interior propias de cada cadena agroindustrial, las cuatro asociaciones dieron un discurso unificado, con algunos reconocimientos al gobierno pero muchos más reclamos.

Tras augurarle éxitos en su nueva gestión a Casamiquela y mostrarse esperanzados en que inaugurara "un venturoso canal de comunicación que pueda resolver los problemas que hoy aquejan nuestra actividad y limitan aprovechar su total potencial", aclararon que, así como están las cosas, es "imposible" que se alcancen las metas del —hoy cajoneado— Plan Estratégico Alimentario (PEA) 2020: alcanzar una producción anual de 160 millones de toneladas de granos (un 60 por ciento más que en los últimos años) requiere un aumento de los rendimientos que precisa inversión y aplicación de tecnología, "difícil de lograr si no existe una rentabilidad razonable en los distintos eslabones que componen nuestras cadenas productivas".

Esa rentabilidad, recordaron, se ve afectada por varios factores, entre los que destacaron en primer lugar la "arbitrariedad de los permisos de exportación (ROE) y la excesiva presión impositiva". Los niveles de retenciones "tornan inviable el desarrollo de la actividad en áreas alejadas a los puertos y muy difícil para aquellos que, aun en cercanías a los mismos, tengan escasa producción por efecto del clima u otros imponderables", señalaron.

Si bien elogiaron el trabajo del ministerio en la aprobación de eventos biotecnológicos y en la elaboración de las pautas sobre aplicación de productos fitosanitarios en áreas periurbanas, reclamaron una actualización de la ley de semillas "que permita disponer de los avances genéticos" y trabajar en conjunto con Brasil para los nuevos eventos, así como una ley de fitosanitarios "que dé un marco de aplicaciones más seguras".

Recalcaron que los mercados a término, hoy "amenazados por las nuevas exigencias para operar", son una herramienta que viabiliza inversiones de distintos sectores, y reclamaron por el "incremento de precios internos fuertemente significativo y una creciente presión tributaria".

También insistieron en la necesidad de mejorar la logística, para lo que "es primordial el desarrollo del ferrocarril de carga, principalmente para las zonas más alejadas de los puertos como son el NOA, el NEA y la salida al Pacífico", así como potenciar la hidrovía.

Para el final, dejaron el pedido de "agilizar los controles aduaneros en las inspecciones de los buques evitando generar demoras innecesarias" en el sistema a la vez que garantizando un seguro contralor. Si bien elogiaron los convenientes créditos del Bicentenario, señalaron que "el crecimiento se logrará y afianzará, no sólo mediante la opción crediticia, sino fundamentalmente posibilitando rentabilidad y garantizando políticas con reglas claras y seguras a futuro", y pidieron "respuestas firmes frente a atropellos sobre la propiedad privada, tanto cuando grupos sin respaldo científico impiden la puesta en marcha de una planta, como cuando a instalaciones existentes se les pretende condicionar su libertad".

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