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Sábado 28 de Diciembre de 2013

Las altas temperaturas golpearon a los cultivos de maíz y soja

La continuidad de las altas temperaturas y el calor agobiante sobre gran parte del área agrícola nacional provoca en los cultivos gruesos síntomas de deterioro, con un marcado "acartuchado" de...

La continuidad de las altas temperaturas y el calor agobiante sobre gran parte del área agrícola nacional provoca en los cultivos gruesos síntomas de deterioro, con un marcado "acartuchado" de las hojas de lotes de maíz y soja.

Así lo indicó Gustavo López, de la consultora agrícola Agritrend, quien consideró que la falta de lluvias pone en una "situación más dramática a los maíces más tempranos, cuando en toda la zona núcleo se está terminando con la siembra de los tardíos".

El especialista aseguró que la falta de humedad hace que "le pegue distinto" a cada cultivo grueso, en momentos en que se cumplió con la siembra "del 77 por ciento del área agrícola destinado a la cobertura con soja".

Agregó que "aún falta sembrar" el cultivo oleaginoso en campos ubicados en la zona central del área agrícola y también en lotes del Norte argentino, "donde —según dijo— llovió bien en la última semana y allí no habría problemas para completar su implantación".

Consideró que en el caso del maíz su cobertura "está más limitada, ya que se priorizo la siembra de la soja y se dejó de lado la producción de maíz: aún falta sembrar el 35 por ciento del área maicera, principalmente en el norte argentino, centro norte y centro sur de Córdoba".

"Allí, por cuestiones climáticas, se abre un signo de interrogación, sobre si se puede terminar o no la siembra", dijo.

Agua. El especialista de Agritrend reconoció que la soja requerirá agua recién "entre enero y febrero", cuando florezca la planta, mientras que el maíz más temprano va a requerir lluvias "entre diciembre y enero, y para el maíz de segunda, en marzo".

"Es por ello que la situación es más dramática para los maíces más tempranos, que requerirán lluvias, cuando en toda la zona núcleo está terminada su siembra, y aún resta la cobertura de cultivos tardíos en el centro norte del país, y también en el norte argentino", dijo López.

Agregó que "con las lluvias los cultivos están verdes pero a esta época están como acartuchados, y el motivo es que falta agua y las temperaturas que no bajan de 38 a 40 grados: esto hace que se seque la hoja más allá de la humedad del suelo, y provoca que el balance sea negativo".

"Por ello hay que esperar que se termine con la lluvias de navidad", explicó López, y recordó que en la última semana llovió "entre 20 y 60 milímetros en el centro norte cordobés, mientras que en Santa Fe, no están mal las cosas", dijo.

El especialista consignó que "en lugares de Salta y Tucumán, pese a que tienen calor, recibieron oportunamente agua, mientras que hoy tendrían que recibir lluvias (frente a las necesidades que ofrecen los cultivos) en el sur de Córdoba, norte y sudoeste de Buenos Aires, La Pampa, donde lógicamente está más seco".

Rentabilidad. En tanto, el productor y empresario agroindustrial Gustavo Grobocopatel advirtió que el agro ve "erosionada su rentabilidad y está llegando a niveles complicados" y atribuyó los males que atraviesa el sector al "desconocimiento" y la "presión impositiva", por lo que pidió al gobierno "espacios de intercambio" para revertir la situación.

"Lo venimos viendo hace unos años, se va erosionando la rentabilidad y está llegando a niveles complicados, en el sentido de que ya se ven compañías con dificultades, pérdida de patrimonio, baja inversión en tecnología, baja capacidad de ahorro y también de poder pagar cuentas; no parejo pero estamos entrando en límites complicados", señaló.

Soja. En declaraciones radiales, el CEO de Los Grobo precisó: "Se dejó de hacer trigo, se ha empezado a dejar de hacer girasol, éramos número uno y ahora estamos número tres o cuatro, se redujo la superficie de maíz sustancialmente, lo último que queda es la soja, que no se ha reducido porque es el salvavidas del productor, pero costos, presión impositiva y clima, hacen que no haya rentabilidad".

"Lo nefasto es la estructura impositiva basada en retenciones, antes no hubo problema porque los precios subían y se tapaba el problema, ahora que dejaron de subir, inclusive bajaron un poco, el problema aflora y vemos lo nefasto y destructivo que tiene este sistema impositivo", se quejó.

Dijo que en Chicago la tonelada de soja está a unos 490 dólares y que un exportador argentino recibe "280 dólares, 290 dólares, un poco más que la mitad".

El empresario agropecuario atribuyó "el fondo de la cuestión" al "desconocimiento".

"No tengo prejuicios negativos y opino bien de todo el mundo, pero en el fondo es desconocimiento y como no hay espacios para conversar, sin presiones políticas, o de medios, no hay un espacio de entendimiento e intercambio".

Producción. En tanto, la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) estimó que la producción agrícola en la Argentina del ciclo 2013-2014 sería de 103,9 millones de toneladas, con un aumento del 4,1 por ciento respecto de la campaña anterior.

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