Raúl Lamberto
Viernes 29 de Julio de 2016

Lamberto dijo que "un defensor del pueblo no debe ser un enemigo de la administración de turno"

El flamante titular de la Defensoría del Pueblo argumentó que su cargo "no se limita a la queja sino que el objetivo es solucionar los problemas a la gente".

Raúl Lamberto se convirtió ayer en el quinto defensor del pueblo de Santa Fe al jurar ante una sesión conjunta de la Legislatura provincial convocada al efecto y reunida en el recinto de Diputados. Esta mañana, el flamante ombudsman dijo que asume un cargo "prestigioso" y que no cree deba "pelearse con los funcionarios" sino "solucionar los problemas a la gente".
En declaraciones al programa "El primero de la mañana" de La Ocho, Lamberto respondió a quienes critican su filiación al Partido Socialista. "Uno puede tener un pensamiento político como yo lo tengo, nunca lo he negado, pero desde que tomo el cargo asumo un compromiso con la ciudadanía, conozco la ley y conozco las responsabilidades y las conoce el propio gobernador que es el que me ha postulado. Desde ahora trataré de ejercer mi función con toda la responsabilidad para ser un mediador entre el ciudadano y la administración, siempre defendiendo al ciudadano", argumentó.
En ese sentido dijo que "puede y debe" debo defender a los ciudadanos ante la gestión actual. "Soy un ciudadano autónomo que no recibe instrucciones de nadie, pero quiero dejar en claro que creo que un defensor del pueblo no debe ser un enemigo de una administración, muy por el contrario, creo que tiene que generar la mayor cantidad de vínculos posibles para que la gente tenga soluciones. El ciudadano no pide que el defensor se pelee con el gobernador, sino que le solucionen los temas", afirmó.
Lamberto explicó que las funciones del ombudsman son más amplias y "hoy tiene otra dinámica que no se limita a la queja sino que aborda temas que hacen a los derechos humanos, la paz, la convivencia, a la relación entre los propios vecinos, por eso hay áreas de mediación que es objetivo extenderla a todos los barrios".
E insistió con que "no hay porque pelearse con todos los funcionarios pero sí vamos a asumir las responsabilidades, el tiempo va a dar cuenta que un defensor tiene una función legal y una actitud ética ante la vida".
"Quise tomarme un tiempo porque quería tener la certeza de que podía ejercer la función con responsabilidad y la mayor dedicación posible, cuando entendí que estaba en condiciones, acepté la propuesta que se me hacía hecho, no quería actuar apresuradamente, pero cuando lo hago es porque estoy convencido y creo que la Defensoría del pueblo es un lugar prestigioso", se justificó.

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