Escenario
Domingo 31 de Julio de 2016

Lali Espósito: "Siempre quiero cosas nuevas"

La actriz cuenta cómo fue su primer protagónico en cine. El jueves estrena "Permitidos", de ariel winograd.

Lali Espósito puede ponerse un disfraz, otro y otro más. Pero detrás del éxito y de su fenómeno como actriz y cantante está el verdadero secreto: Lali siempre hace de Lali. Y es esa transparencia la que llena teatros en su rol de cantante (presentará "Soy Lali" en Metropolitano el 6 de octubre) y la que le permite destacarse en su primer protagónico en "Permitidos", que se estrena el jueves en Rosario. La película dirigida por Ariel Winograd, en la que comparte cartel con Martín Piroyansky, es una comedia que invita a la reflexión a partir de cómo manejar algo "que parece improbable y se convierte en real".

El filme cuenta la historia de Camila (Espósito) y Mateo (Piroyansky), dos novios que viven juntos y se adoran. Una noche, en medio de una cena con una pareja amiga, surge el tema del "permitido", o sea hasta qué punto una persona condenaría a su pareja si tuviese la posibilidad de conquistar al hombre o a la mujer de sus sueños.

Cada uno menciona una celebrity imposible con quien tendría permiso para una noche de amor, y todo parece más que aceptado. Los objetos del deseo pasan a ser los personajes que componen Liz Solari y Benjamín Vicuña, nada menos. Pero, como corresponde, todo se complica cuando en vez de besar la foto de una revista Gente se besan los labios de una estrella de carne y hueso.

Lali atiende a Escenario en un alto de una rueda de prensa ofrecida en Buenos Aires para promoción de la película. Primero se ríe de esta vorágine de hablar con los medios, en donde cada minuto cotiza como un punto de rating, después se olvida del tiempo asignado y, como Lali siempre hace de Lali, habla sin red.

—¿Todo el mundo debería tener derecho a un permitido?

—Nooo, ¿estás loco vos? (Risas) La película habla sobre cómo algo que parece un simple sueño o deseo se vuelve realidad y qué hacés cuando lo improbable se convierte en real. Y de cómo eso puede influir en una pareja de dos personas absolutamente normales y a partir de un chiste surge toda una situación.

—De todos modos la película le abre el juego a reflexionar sobre otros temas también.

—Sí, y está buenísima esta historia de la peli porque pone a prueba a todos aquellos que van a ir a verla y genera charlas post película a partir de una comedia que permite tocar temas como la fama efímera o la fama que tienen los personajes de Benjamín (Vicuña) y Liz (Solari) y cómo repercute en el famoso y en el no famoso una determinada situación. Hay muchas aristas abiertas, más allá del chiste del permitido, que la vuelven más interesante.

—En el trailer ya se te ve como pez en el agua, ¿la comedia es el lugar más cómodo para vos en la actuación?

—No sé si es comodidad o no, la verdad que es un lugar en donde me siento con posibilidad de mucho juego porque a mí me gusta mucho la comedia, hacerla, verla, todo, es un registro en el que me siento bien. Pero en esta película, gracias a la dirección de Wino (Winograd) encontré como otro tipo de manera de hacer comedia.

—¿Cuál era tu forma más habitual de aproximarte a ese género?

   —Siempre estaba más acostumbrada quizá en televisión a hacer un personaje donde la comedia pasaba por crearme un monstruito, un payaso, ¿viste? y en esta película con Wino trabajamos que la situación es lo gracioso, que en realidad es dramático lo que le pasa a los personajes, y eso termina siendo el doble de gracioso. Eso fue un registro nuevo para mí y fue buenísimo.

—¿Te pesó que fuera tu primer protagónico en cine?

—No, el hecho de ser protagonista no modifico el trabajo que iba a hacer ni con el personaje, ni con la situación, ni con la peli, pero sí trabajamos mucho en ese registro de comedia que te comentaba, que fue algo nuevo para mí, yo estaba muy acostumbrada al disfraz, a la cosa más para afuera, y acá sucede otro registro. Lo único que cambió en el hecho de ser protagonista fue la cantidad de escenas o el hecho de llevar adelante las situaciones junto a Martín (Piroyansky) obviamente y el resto de los actores, pero después no me cambió mucho, la concentración en el trabajo es la misma.

—En "Esperanza mía" tu personaje tenía ciertos latiguillos como el "¿queeeé?", que lo fuiste imponiendo. ¿Acá tu Camila tiene ese tipo de guiños con el espectador?

—(Risas) Ah sí, claro que me acuerdo de Esperanza. Pero acá no tiene el latiguillo, aunque ella tiene un momento álgido de puteada que genera medio risa y como una empatía con los argentinos (risas). Creo que ése es el momento de Camila, que la querés más, quizá, bien humana, bien desarmada. Más allá de la puteada en sí, el motivo de la puteada genera empatía, con las mujeres ni hablar, pero también con toda la situación de lo que le está pasando al personaje. Quizá en ese momento de sacadez, por llamarlo de alguna manera, hay algo de Lali, ¿no?, como la parte más tana.

—En la película hay una escena que aparecés cantando, como que conviven tus dos pasiones ¿Te sentís una artista integral?

—Más que me siento, quiero ser. Me gustan mucho ambas cosas, si bien sacar un disco y ser una artista musical no va de la mano con la actuación, cuando se fusiona eso pasa algo muy mágico. Siempre trabajé con personajes que cantaban, porque en las tiras casi siempre había música, así que me mantuve cerca de eso. Después, sacar tu propia música es completamente distinto, pero también es lindo cantar para un personaje. Y me gustó también que en "Permitidos" la música forme parte de la historia y del personaje.

—En la película tu permitido es con Vicuña, parece justo para que los programas de chimentos hagan dulce. ¿Te reís un poco de ese rebote mediático de tu vida o te molesta?

—No, me jode cuando el invento cobra una importancia que pareciera tener peso, cuando no es real, simplemente por eso. Pero después me río, la verdad es que no me hago mucho drama más del que corresponde con las cosas que son como el lado b de la actuación o del trabajo.

—Hace poco levantaron en los portales una declaración tuya que estalló en todos lados. ¿Sos de tirar una botella al mar y que la agarre el que quiera o sos de medir más el mensaje que das?

—No, no, no, estoy aprendiendo a medirme de una manera tremenda. Claro, claro, sí, estoy aprendiendo como una campeona.

—¿Ves con cierta inocencia a la Lali Espósito que interpretaba a Mar, aquel personaje que componías en "Casi Angeles" que muchos aún lo siguen en la web, comparado con este presente tan exitoso?

—No recuerdo ser inocente, el proyecto era de mucho laburo, pero me recuerdo ya súper adulta como entendiendo ese personaje y todo lo que hacíamos en verdad. De todos modos no era inocente, ya era tremenda, olvidate (risas). Lo que sí, recordando aquella etapa, me doy cuenta que tengo una cosa que no cambia, y es como la ilusión de hacer cosas nuevas todo el tiempo. En ese momento era así, después vino todo lo que me ha sucedido hasta ahora, y hoy tengo la misma sensación de buscar hacer más de lo que tengo ganas. Me pasa ahora, después de hacer "Permitidos" la verdad es que el año que viene quiero volver a hacer cine y experimentar en ese terreno. Y siempre estoy como renovando esa ilusión desde niña.

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