la_region
Domingo 28 de Mayo de 2017

Seguirá en prisión el camionero que mató a un manifestante en la ruta nacional 11

El juez le denegó el pedido de arresto domiciliario, por lo que esperará entre rejas la audiencia preliminar al juicio.

Pocos días antes de que se venciera el plazo de la prisión preventiva para el camionero que embistió al manifestante Jonathan Gardini el 30 de marzo, el juez de San Lorenzo Juan José Tutau decidió extenderle la medida hasta la audiencia preliminar del juicio oral y público.

Esto ocurrió en una audiencia que estaba prevista para hoy, pero se adelantó al viernes pasado, mientras los tiempos se reducían y aumentaba la incertidumbre entre familiares y compañeros de la víctima, que perdió la vida sobre la ruta 11, cerca de la 10, cuando el camionero, ebrio y encolerizado, arremetió contra el piquete montado entonces por la CGT San Lorenzo en una jornada de protesta. El abogado defensor del detenido había solicitado prisión domiciliaria con pago de fianza, beneficio que no le fue otorgado.

Sin público

La sala de audiencias no tuvo público este viernes. En el estrado estaba el juez Tutau; al frente, el fiscal Juan Carlos Ledesma cubriendo una licencia del fiscal Aquiles Balbis —quien lleva adelante la investigación—, el abogado defensor, Sergio Casas, y Adrián Socias, el camionero de 24 años. La sesión fue breve pero contundente.

Mientras aumentaban las dudas sobre la continuidad de la restricción de la libertad el hombre, Ledesma fue decisivo a la hora de plantear su petitorio, y así lo confirmó a LaCapital: "La fiscalía pidió la prórroga de la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, porque en estos sesenta días hubo más evidencias en contra" del imputado. Y continuó: "Básicamente las evidencias fueron las declaraciones (recogidas entre testigos) en las que todos coincidieron con la misma secuencia".

Declaraciones coincidentes

En efecto, hubo más de veinte testigos que visitaron las oficinas del Ministerio Público de la Acusación.

Desde distintos ángulos, todos confirmaron los hechos: Adrián Socias llegó pasadas las 4 de la mañana del 30 de marzo a la manifestación por ruta 10, allí discutió con trabajadores que estaban cortando el tránsito, en la intersección con la 11.

El hombre se retiró, le quitó el acoplado al camión, luego de unos minutos regresó. Logró esquivar las primeras cubiertas encendidas y avanzó hacia el sur por la ruta nacional, dio vuelta en U y volvió, algunos manifestaron 800 metros; otros, 500. Lo cierto es que aceleró hacia los manifestantes con una clara intención.

Los primeros que observaron la secuencia comenzaron a avisar, a los gritos, con desesperación. Muchos lograron correrse, asustados, hacia las banquinas. Pero Jonathan Gardini, de 38 años, padre de cuatro hijos y afiliado al Sindicato de Unico de la Vigilancia Privada, no. Murió en el acto, tratando de poner a resguardo su moto.

Un testigo que estaba al lado del muchacho fallecido contó que se salvó de milagro, que pudo tirarse hacia un costado de la ruta con su motocicleta pero que la víctima no. Con tal osadía avanzaba el vehículo de gran porte que su conductor no dimensionó el peligro y cruzó por arriba de las cubiertas prendidas. El fuego tomó la cabina tiempo después.

Presentes confirmaron además que Gendarmería Nacional disparó con intenciones de disuadir al hombre, que tiempo después fue detenido por la policía. Todavía falta que la totalidad de los efectivos presten su declaración testimonial.

Desde ese momento, la CGT San Lorenzo levantó la medida de fuerza y decretó cinco días de duelo regional, pero con asistencia a los lugares de trabajo. Fue, en rigor, un duelo para que los trabajadores y la ciudadanía reflexionaran "sobre esta idea de enajenación que nos imponen el gobierno, las patronales y los grandes medios, que están imponiendo la idea de que luchar es enfrentar a los pobres contra los pobres", tal como se dijo en su momento.

La Justicia actuó con rapidez y, luego de que se apresara al conductor, confirmó que el hombre manejaba con un alto grado de alcohol en sangre.

Nadie lo acompañó

En la mañana del viernes pasado nadie acompañó al muchacho de 24 años. Solo, con su abogado, enfrentó los pedidos de Fiscalía para que continúe con prisión preventiva, y se extendiera su plazo, establecido en principio en 60 días.

Por su parte, su patrocinante solicitó prisión domiciliaria y la posibilidad de una fianza. El Juez Tutau no dio lugar.

El fiscal Ledesma explicó lo sucedido: "La defensa pidió una prisión domiciliaria, no así su libertad, y que le impusieran una fianza. Fiscalía se opuso. El juez denegó la solicitud de la defensa y dio lugar al pedido de Ministerio Público de la Acusación para que siguiera con prisión preventiva, no domiciliaria, hasta la audiencia preliminar".

Socias está siendo juzgado hasta el momento por homicidio simple, tal como se le asignó en la audiencia imputativa. El próximo paso indica que el fiscal Balbis deberá presentar su acusación para que se produzca la audiencia preliminar. Entre otros puntos, se evaluarán las pruebas a utilizar en el juicio oral y público. Allí se revisará la medida cautelar, pero cabe destacar que el abogado defensor puede en cualquier momento solicitar una revisión.

Reconstrucción

Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que realizarán una reconstrucción de la escena con los testigos, situación que será crucial para que, con esa dramatización, el fiscal Balbis emita finalmente su acusación, etapa previa y fundamental para que inicie el juicio oral y público.

"La particularidad en este caso es que hay muchos testigos", confirmó Ledesma. Esto le da un peso especial a la consonancia de los discursos con la veracidad de los hechos, y así lo consideró el juez. Sin plazo determinado, el camionero permanecerá en prisión.

Comentarios