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Miércoles 22 de Marzo de 2017

San Lorenzo: alegatos finales en el juicio por la muerte de Any Rivero

La Fiscalía pidió 21 años de cárcel para el autor y 19 para el partícipe necesario, la querella 25 y 23, y las defensas, la absolución.

A media mañana de ayer, la sala de los Tribunales sanlorencinos volvió a recibir el calor de los vecinos de la región. En la sala de audiencias se produjeron los alegatos finales por el asesinato de Any Rivero, la joven que murió baleada en la puerta del boliche Stone de Capitán Bermúdez los primeros días de noviembre de 2014.

La Fiscalía pidió 21 años de cárcel para el autor material, y 19 para el partícipe necesario, la querella 25 y 23, respectivamente. Las defensas continúan debatiendo quién disparó el arma letal y solicitan los absuelvan. La semana próxima el Tribunal dará a conocer su sentencia.

Los gritos, aplausos y arengas acompañaban a Mónica y Rodolfo, papás de Any Rivero, que subían las escalinatas de los Tribunales sanlorencinos junto a Norberto Olivares, el abogado querellante. En la otra esquina y detrás del vallado los bombos resonaban al ritmo de "juicio justo" y eran acompañados por pancartas que nombraban a Brian Gonzalez, uno de los imputados. El Tribunal ingresó al recinto pasadas las 10.30, presidido por la jueza Griselda Strólogo. A su izquierda estaban sentados ambos imputados: Iván Galarza y Brian González junto a sus defensas. El primero en exponer su teoría de los hechos fue el doctor Juan Carlos Ledesma, al frente de la Fiscalía actuante.

Los disparos ante el boliche

El 2 de noviembre del 2014 Brian González salió con su novia Brenda Villarroel, la prima de ella menor de edad, Dina Olmedo, e Iván Galarza a bailar a Stone en Capitán Bermúdez. En el interior del boliche las chicas tuvieron una discusión con otro grupo de mujeres y fueron retiradas por personal de seguridad. Al salir del lugar, en la noche lluviosa, dan dos vueltas por el frente del local en una camioneta Hilux y en la segunda ocasión dispararon entre seis y ocho veces. Uno de los proyectiles termina con la vida de Analía Rivero que estaba junto a dos amigas en la puerta de un negocio lindero cubriéndose debajo de un techo. Dos balas más quedaron en la pierna de Pedro Escobar, quien estaba con amigos en el interior.

Hubo 31 testimonios en las seis jornadas anteriores del juicio. Allí expusieron detalles de lo sucedido aquella noche con la mirada atenta de los padres de Any, que no faltaron ningún día. Con el acompañamiento de familiares, amigos y organizaciones sociales, que hicieron, día a día, la vigilia de las novedades.

Interrogantes esenciales

Luego del repaso de las pruebas testimoniales y técnicas, el doctor Ledesma fue el primero en expresar su teoría del caso. Destacó tres interrogantes esenciales: Dónde estaba sentado en la camioneta Galarza, quién disparó, y la lucubración de un plan criminal. En consecuencia propuso 21 años para Iván Galarza como autor bajo la carátula de homicidio y lesiones agravado por el uso de arma de fuego. Y a Brian González lo señaló como partícipe necesario porque contempla que "sabía lo que iba a hacer Galarza", bajo la misma causa, con una pena de 19 años de prisión.

Luego fue el turno de Olivares, abogado querellante, que destacó que por lo menos el 25 por ciento de los testigos hizo mención a su hipótesis, vinculando la causa con la narcocriminalidad. Sumó además la palabra "miedo" entre los protagonistas como una trama estructural, sistemática y cotidiana.

Fue duro al referirse a los jóvenes que tenía en frente: "Los dos imputados mienten", apuntó, y avanzó en que hubo un plan criminal e indicó que González tomaba las decisiones por el grupo. Adhirió a la teoría del caso de la Fiscalía contemplando a Galarza como autor y adicionando el agravante de la participación de una menor de edad, pidió 25 años. Mientras que para González, con la misma carátula y como partícipe necesario, 23 años.

Las defensas

Los dimes y diretes sucedieron al momento de las defensas. La primera en brindar su disertación fue la de González. Quienes ahondaron en que su cliente era el "culpable ideal" y criticaron el procedimiento policial empleado. "A 48 horas del hecho el poder político le había dado a la sociedad un culpable: El Gordo Brian. Al que además tildaron con el mote de narco. Ese plan tuvo un autor material y fue la Policía de Investigaciones quienes son los ojos y oídos de la Fiscalía", increpó el letrado defensor Gabriel Navas. Cuestionó el juicio abreviado de Villarroel y pidió la absolución de su defendido.

Al culminar, la defensa pública a cargo de tres letradas representó a Iván Galarza, apuntado por el resto de las partes como el ejecutor de los disparos desde la camioneta Hilux que manejaba González. Una de las abogadas y calificó lo sucedido como "un escándalo". Adicionó que la causa dejó de tener un hilaje normal para generar una incongruencia difícil de resolver. Vaticinó que "hay un responsable que no es Galarza y si lo condenan estarán haciéndolo a un inocente".

En un gráfico expusieron las relaciones que unen a los cinco integrantes de la camioneta que viajaban esa noche y describieron que el único que no tenía un vínculo directo es Galarza, y por eso se convirtió tras "cambios en declaraciones" en el principal sospechoso, pero que no se condeciría con lo sucedido.

El lunes, la sentencia

Lo cierto es que pese a las idas y venidas discursivas, donde las partes dejaron en evidencia su intención, la sentencia del Tribunal se conocerá el próximo lunes, a las 11.

En cada cuarto intermedio los papás de Any Rivero a la par de Olivares salían del recinto. El sol les golpeaba la cara, dejaban de lado las horas interminables de las últimas jornadas donde el dolor agobiante de la pérdida de su hija reflotaba en cada oración, y se encontraban con amigos que esperaban lo necesario para devolverles fuerzas. Los gritos volvían a sentirse, los aplausos y las arengas, así regresaban. Sonrientes. Sabiendo que aun con el corazón en la mano, siguen firmes pidiendo justicia. Ahora sólo resta una jornada más.

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