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Viernes 01 de Septiembre de 2017

Polémica: el jefe comunal de Melincué participó en un torneo de póquer

Ganó 41 mil pesos sobre 65 jugadores. La noticia se viralizó y gran cantidad de comentarios se expresaron a favor y en contra de su actitud

El lunes a la noche el hotel Casino Melincué realizó, como habitualmente lo hace ese día, un torneo de póquer que entrega premios en dinero a los siete primeros puestos. Y esta vez, el jefe comunal, Gabriel Rébora se alzó con el primera posición con 41 mil pesos y disparó la polémica básicamente fronteras afuera de la localidad cabecera del departamento General López.

"Siempre jugué al póquer y lo tomo como distracción y como deporte. Si fuera un torneo de ajedrez sería un intelectual, pero como es póquer, soy timbero", dijo Rébora.

El mandatario enfatizó además que "si los ciudadanos de otras localidades lo consideran incorrecto les pido disculpas, pero los melincuenses me conocen y saben lo que trabajo por mi pueblo. Si voy al casino y lo hago a la vista de todos es porque no tengo nada que ocultar. Soy transparente. Tengo 52 años, soy grande. Que pase un par de horas de esparcimiento no anula todo mi trabajo".

En la cuenta oficial en Facebook de "Torneos", el casino de Melincué publicó en su sitio los resultados del encuentro. El dato es que en el "Póker Monday hubo 65 jugadores que realizaron 102 recompras y 59 add-on para formar una bolsa de 123.675 para repartir entre los siete primeros".

La captura de pantalla con lo publicado por el casino se viralizó y disparó gran cantidad de opiniones y comentarios. Más aún teniendo en cuenta la delicada situación hídrica que atraviesa esa localidad de unos 2.500 habitantes con el avance de las aguas de la laguna homónima.

Sin embargo, el jefe comunal minimizó la situación planteada y dijo que "en Melincué todos me conocen y saben que siempre jugué al póquer. Desde chico jugaba en el club ahora lo hago los lunes en el Casino de mi pueblo. Es un modo de distracción que te obliga a estar concentrado y a la vez olvidarte de los problemas diarios al menos por un rato".

Comparaciones "mentirosas"

En ese sentido, ironizó sobre la cuestión social e intelectual entre el póquer y un juego que, según Rébora, se le asemeja: el ajedrez. "El ajedrez tiene mucho de póquer ya que debés estar concentrado y por lo pensada que resulta cada jugada. Pasa que si jugás al ajedrez sos un intelectual, en cambio, si te gusta y jugás al póquer, sos un timbero".

El funcionario embolsó por ganar ese torneo la suma de 41 mil pesos. Para participar tuvo que desembolsar mil pesos al igual que el resto de los participantes.

Las malas lenguas empezaron a comparar el caso de Rébora con otro sucedido en una localidad ubicada a pocos kilómetros de Melincué. Es que, en abril de 2012, el ex jefe comunal de Hughes, Daniel Sciamaro, fue procesado por malversación de caudales públicos, entre otras imputaciones, y se le trabó un embargo de 200 mil pesos. El polémico mandatario había tenido que abandonar el cargo el 28 de octubre de 2010, antes de que culminara su mandato, acusado de dilapidar los fondos públicos en juegos de azar, aunque él decía: "Si jugué fue con mi dinero, no con el de los vecinos de Hughes".

Para Rébora, estas comparaciones "no se ajustan para nada a la verdad. Todos saben en Melincué que juego al póquer, todos saben que lo hago con mi dinero, que por suerte nunca me faltó. Jamás nadie podrá decir que me quedé con un peso ajeno. Si tengo que seguir en la comuna la gente lo dirá en octubre, y si no, seguiré viviendo como siempre y seguiré yendo al casino si tengo ganas. No cometí ningún delito".

Y precisó que "la situación financiera de la comuna es excelente comparada con las dificultades que atraviesan otras. Somos una gestión transparente. Yo no soy Sciamaro. El dinero con el que participé en el torneo es mío".El jefe comunal es propietario de Fideos Rébora, una empresa que comercializa pastas secas desde hace más de 80 años en toda la provincia.

Otro escándalo

En efecto, la actividad lúdica de Rébora es totalmente legal, aunque el mandatario ya carga con un escándalo anterior. Es que en junio de 2016 fue condenado en primera instancia por el juez Gastón Jáuregui por incumplimiento de los deberes de funcionario público, e inhabilitado para ejercer cargos públicos por cinco meses, además de tener que abonar una multa de 10 mil pesos. La condena fue apelada.

Rébora había sido procesado en mayo de 2014 en el marco de una causa que se había iniciado en julio de 2012 por el prostíbulo Escorpio, que funcionaba en las afueras de la localidad y que, según el fiscal de aquel momento, Jorge Pozzi, no tendría que haber tenido la habilitación comunal. El jefe comunal había dicho a este diario, en mayo de 2014, que era víctima de una persecución política y personal por la Fiscalía de Cámara con asiento en Venado. Así fue como en su momento también apeló ese procesamiento.

Tal como lo publicó oportunamente LaCapital, en Escorpio se ejercía la prostitución a pesar de que el comercio fue allanado por la Justicia ordinaria y por la federal en julio del 2012 en una causa en la que se investigó la trata de personas.

En las redes

El caso de la participación de Rébora también generó interés entre los lectores de este diario. Apenas publicado un adelanto de esta noticia en la edición on line, los usuarios vertieron sus opiniones, algunas bastante ríspidas. "Más allá de que es todo legal, un funcionario debería ser ejemplo para los jóvenes, y el juego por dinero no es el mejor ejemplo", escribió Alberto Lamas. Andrés Ivarz mostró otra opinión: "Mientras juegue con su plata, ¿cuál es el problema? ¿qué tiene que ver la «delicada situación hídrica que atraviesa esa localidad» con que él juegue legalmente?".

José Acosta retrucó: "El problema es que tendría que ser más vivo y no mostrarse en situaciones cuestionables. Su sueldo se lo pagan los contribuyentes, que hicieron sacrificios para que él salga de joda porque está «estresado»".

Pero alguien identificado como "Seba Díaz" fue más lejos con una consideración muy fuerte e interpelativa: "Melincué se volvió un pueblo de ludópatas, del primero al último. Los únicos que prosperan son las prostitutas y los prestamistas chicos, los que les prestan a los jugadores compulsivos del pueblo, se han quedado con autos, casas y hasta campos. Lamentablemente Melincué no sólo es víctima de las inundaciones del sur de Santa Fe, también del maldito casino que destruyó el tejido social y la armonía del pueblo".

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