Pese a los trabajos y el buen clima, aún hay evacuados en la región

Algunas localidades santafesinas gestionan o están encarando obras para enfrentar contingencias como las vividas hace una semana

Después de una semana de trabajo arduo, y pese a que las condiciones climáticas mejoraron en la región, cientos de personas seguían evacuadas por las inundaciones en zonas del norte de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe a la espera del lento retroceso del agua.

Mientras tanto, algunas localidades santafesinas están pidiendo o encarando obras para poder hacer frente a las contingencias climáticas como las vividas hace una semana. Tal es el caso de Sanford, que solicitó a la provincia la puesta en marcha de trabajos prioritarios (ver aparte), o de Firmat, que impulsó una serie de proyectos dentro del Plan Integral de Desagües Hídricos (ver página 16).

Lejos de allí, en el centro de la provincia, la ciudad de Rafaela sufrió los embates de un fuerte temporal con vientos de hasta 110 kilómetros por hora (ver página 16).

"Evacuamos 207 mayores y 156 menores, en total fueron alrededor de 130 o 140 familias que se asistieron", explicó Alejandro Milrkousky, ayudante mayor de los Bomberos Voluntarios de la ciudad de Salto, ubicada al norte del territorio bonaerense, a la agencia de noticias DyN.

Otras fuentes dijeron que otro número importante se autoevacuó y serían más de 600 las personas que en esa región debieron dejar sus casas por el avance del agua.

En tanto, en la localidad de Teodelina, del departamento santafesino de General López, el agua comenzó a bajar, pero continuaba ayer intransitable el acceso de la ruta 94.

"El agua está bajando un poco y está todo medianamente tranquilo. Un acceso al pueblo está inundado, el que está por ruta 94, en dirección a Villa Cañás", detallaron desde los equipos de rescate que atendieron a los evacuados.

Acciones conjuntas

Allí, en Teodelina, el gobierno provincial, a través de los distintos ministerios desarrolló durante estos días distintas acciones para contrarrestar las consecuencias del fenómeno, como la construcción de defensas para evitar el ingreso de aguas a una zona del pueblo, y la colocación de bombas extractoras de agua. Desde el miércoles a la noche, decenas de personas estuvieron abocadas a estas tareas casi durante todo el día.

La localidad es el último punto de la cuenca de las lagunas Las Encadenadas y recibe las aguas que primero impactan en los distritos de la parte alta y media de la cuenca y luego, por escurrimiento natural, confluyen en Teodelina, como paso previo de conexión con la provincia de Buenos Aires hacia la cuenca del río Salado

El gobierno provincial aportó personal y equipamiento de los ministerios de Gobierno y Reforma del Estado, Desarrollo Social, Salud y de Infraestructura y Transporte, a través de las Secretaría de Protección Civil, Secretaría de Recursos Hídricos y la Administración Provincial de Vialidad.

Por su parte, todo el personal comunal y los vecinos trabajaron para proteger la localidad y fundamental mente el barrio El Progreso, del caudal de agua producto del inédito fenómeno meteorológico. Lo preocupante es que para los próximos días se aguarda casi un centenar de milímetros, lo que "agravaría más aún la situación", remarcó preocupado el mandatario comunal Gustavo Artoni.quien no dejó de manifestar su dolor y preocupación por la situación que atraviesa la localidad, pero mostró su optimismo por el resultado final del trabajo y esfuerzo conjunto realizado por todos los vecinos, el personal perteneciente a la comuna y los agentes que aportó la provincia.

"El fenómeno es el más importante de la historia de Teodelina. La situación es crítica pero se ha podido proteger el barrio más comprometido, donde por prevención se han evacuado familias. Esperamos superar el pico de crecida y por supuesto rogamos que no volvamos a tener precipitaciones pluviales de tal magnitud en los próximos días" se esperanzó el funcionario comunal.

Casas afectadas

En tanto, los bomberos de Salto, Buenos Aires, señalaron que todavía quedaban la mañana de ayer muchas casas afectadas, aunque el río comenzó a bajar.

"Desde el 26 de diciembre hasta ayer a la tarde hicimos 125 servicios para evacuar a las personas", informó Milrkousky, quien agregó que los damnificados fueron trasladados a cuatro centros donde recibieron atención.

Agregó que muchas personas se negaron a abandonar sus hogares, por lo que el personal de los equipos de emergencia trabajó para acercarles "agua, viandas, leche y pañales".

"El río tiene que bajar por lo menos cuatro metros más. Algunos ya están regresando para acondicionar sus casas", amplió y aclaró que "los accesos a la ciudad están todos habilitados desde ayer".

Por otra parte, un temporal afectó ayer a la ciudad de Mar del Plata, en la Costa Atlántica, donde una familia se autoevacuó en el Refugio El Campito, en el barrio Las Américas, y se registraron caídas de árboles, de cableado eléctrico y de mampostería de viviendas y comercios de toda la ciudad.

Desde Defensa Civil aseguraron que fueron más de 20 los árboles caídos en distintos puntos de la ciudad balnearia, hubo anegamiento de calles y voladura de techos.

Además de árboles caídos en distintos barrios marplatenses, uno de ellos cayó sobre una camioneta, lo más preocupante fueron las voladuras de techos de viviendas.

contrarreloj. En Teodelina se trabajó intensamente, día y noche, en la extracción de agua con bombas.

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