la_region
Lunes 15 de Mayo de 2017

Oliveros marchó por el caso Marlene Franco

Se cumplió ayer el primer aniversario del femicidio que convulsionó a la población. Familiares, amigos y vecinos pidieron acelerar el proceso judicial

La población de Oliveros conmemoró ayer con una marcha en reclamo de justicia y actividades culturales, el primer aniversario del femicidio que sacudió a esa localidad, con el asesinato de Marlene Franco. Los vecinos exigen que la muerte de la joven no quede impune y para que la justicia acelere el proceso legal hacia una sentencia hacia el acusado por el crimen.

La concentración se realizó a las 15.30 en la tradicional cortada Mitre de esa localidad, para acompañar a la familia y amigos de la víctima a fin de renovar el pedido de justicia y la condena para el principal acusado. Más tarde se inauguró un mural en homenaje a Marlene en la plaza del Samco y posteriormente se realizó un festival musical con agrupaciones de la región.

Las últimas novedades de la causa indican que próximamente se llevará a cabo una nueva audiencia pública. La acusación aún no fue presentada por parte de la Fiscalía y habrá una reunión previa con la querella, donde se unificará la calificación y se atribuirá una nueva calificación jurídica, previo a formular la acusación. En caso de no acordar, la calificación que sostendrá la querella será femicidio, mientras que el fiscal sostiene la de violación seguida de muerte. Será el juez quien decidirá por alguna de las dos carátulas del expediente.

En la madrugada del sábado 14 de mayo de 2016, Marlene, quien había ido a bailar al boliche "Memphis", de Maciel, ya de regreso bajó del Tata Rápido en la ruta 11 y Mitre a las 5.30, junto a otras dos vecinas del pueblo. Justo allí está el centro de monitoreo de las cámaras de seguridad de la comuna. Una de las jóvenes caminó hacia su vivienda, a 100 metros de la garita del colectivo sobre la ruta, justo frente al edificio comunal. La otra joven enfiló casi a la par de Marlene, pero en la primera esquina dobló a la izquierda y la perdió de vista. Quien sería víctima de la locura debía hacer unas 12 cuadras a pie por calle Mitre para llegar a su casa. Así quedó a merced de su agresor.

Poco después se logró detener a José Enrique Ojeda, de 20 años, quien también vivía en el pueblo junto a su familia. En principio el sospechoso dijo que no recordaba nada de lo ocurrido porque estaba alcoholizado, pero luego, ante testigos y en sede policial, reconoció la autoría del hecho.

Comentarios