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Viernes 10 de Marzo de 2017

Las lluvias y la crecida de la laguna Melincué ponen en jaque a la ruta 90

Para el presidente comunal, "estamos igual que en La Picasa, con el agua a punto de cortar la ruta". Desde la provincia relativizan sus dichos

"Gabriel Rébora, presidente comunal de Melincué, aseguró que hace cinco años vienen reclamando por una solución definitiva al problema de las crecidas y no obtienen respuestas. La ruta 90, al borde de quedar cortada. Las aguas de la laguna Melincué crecen y avanzan sobre la carpeta asfáltica de la ruta provincial 90 y el peligro de un corte es inminente. Así lo consideró ayer el presidente comunal de Melincué, quien señaló que "estamos en una situación igual, igual que en La Picasa", en referencia al nivel alcanzado allí por las aguas, que obligó al corte de la ruta nacional 7.

La ruta provincial 90, conocida popularmente en la zona como la "ruta de la soja", une a lo largo de 155 kilómetros la ciudad de Villa Constitución con la ruta nacional 8 en cercanías de Chapuy. Pasa por localidades como Empalme Villa Constitución, Godoy, Cepeda, J. B. Molina, Sargento Cabral, Santa Teresa, Máximo Paz, Alcorta y Coronel Bogado. Labordeboy y Melincué, entre otras.

En diálogo con LaCapital, Rébora contó que "anoche (por el miércoles) llovieron 90 milímetros y se está trabajando con bombas para poder sacar el agua. Pero la situación está igual que con La Picasa. Desde que asumí el cargo hace cinco años venimos reclamando. Es más; los pedidos son de muchos años más atrás, para que se construya un canal de 22 kilómetros por desnivel natural, no por bombeo. Pero no tenemos respuestas".

"La ruta 90 está en peligro", advirtió Rébora, y destacó que en época de cosecha transitan por el lugar hasta 2 mil camiones por día. "Si esto sigue así la van a destruir dentro de poco", vaticinó.

También resaltó el jefe comunal de Melincué que "cuando llegamos al gobierno en 2012, la cota de la laguna estaba en 82,30 metros sobre el nivel del mar. Hoy está en 85,75; es decir, casi tres metros más arriba. Hay que hacer algo pronto porque el agua está a apenas unos 20 centímetros de cortar la ruta".

Comparación

Los testimonios de funcionarios y pobladores, así como las imágenes son muy elocuentes, pero ante una consulta de este diario a la Agencia Provincial de Seguridad Vial su titular, Fernando Peverengo, relativizó los dichos de Rébora: "La situación de La Picasa no tiene ni un punto de comparación con lo de la laguna Melincué". El funcionario provincial expresó: "No estamos negando el problema y nos preocupamos efectuando un seguimiento día por día con la permanente comunicación con la policía de seguridad vial destacada en la zona. Hasta ahora no hizo falta ni siquiera balizar el lugar", expresó. Y consideró que el agua de las banquinas todavía no proviene de la laguna, sino que es de lluvia.

LaCapital obtuvo también el testimonio de un guardafauna de la laguna de Melincué, Carlos Goniel, quien alertó sobre la delicada situación hídrica que atraviesa la localidad tras señalar que "si bien no existen por el momento chances de que el agua ingrese al pueblo, no menos cierto es que las abundantes lluvias agravaron el problema que venimos padeciendo desde hace meses".

Ayer, en un momento de la madrugada, la ruta se había cortado a la altura del canal que ubicado sobre la ruta 90 a pocos kilómetros del camping La Fábrica cuyo predio está literalmente barrido por la creciente. Las pérdidas fueron totales y la inversión que venían realizando los empresarios de Elortondo fueron cuantiosas.

Uno de los empleados comunales que estaba abocado a la extracción de agua mediante una bomba alimentada por un tractor contó a este diario que "la situación desde las primeras horas del jueves es tremenda. Sobre todo por los fuertes vientos que vienen del sur y hacen que las aguas superen la contención y corten parcialmente la ruta 90, hasta el momento está todo bajo control. Esperemos que no siga lloviendo y que no haya vientos fuertes".

Según Goniel "en los últimos meses la laguna creció de tal manera que ahora está orillando las 15 mil ó 16 mil hectáreas. Es decir; hay más de 4 mil hectáreas inundadas. La laguna tiene alrededor de 14 kilómetros de ancho y es algo que no se veía desde hacía muchos años". Lo cierto es que el espejo llegó a ser mucho más grande, sobre todo a comienzos de 2000, cuando el pueblo literalmente fue arrasado por las aguas.

Hay que remontarse a muchos años atrás, cuando la laguna sufrió severas inundaciones en la década del 70, que es cuando —literalmente— el emblemático hotel provincial construido en los años 30 fue devorado por las aguas. También desde la década del 70, la comunidad atravesó varias inundaciones hasta llegar al día de hoy. Si bien ésta no es la peor ni mucho menos, el tejido social de la localidad percibe una noción de peligro constante ante el avance, significativo o no, de las aguas que desde la ruta 90 se agolpan sin pedir permiso en el ejido urbano.

Producción: Ubaldo Mauro,

Carlos Walter Barbarich.

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