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Viernes 03 de Febrero de 2017

La escandalosa sesión del Concejo todavía retumba en la ciudad de Gálvez

La ley de emergencia congela la posibilidad de que los municipales contratados puedan pasar a planta. El tema generó una batahola.

La escandalosa sesión del Concejo de Gálvez realizada el miércoles a la noche, todavía retumba en esa ciudad del departamento San Jerónimo. Es que, luego de que los ediles rechazaran el veto del intendente a una ordenanza que congela las vacantes por todo 2017 para que los municipales contratados puedan acceder a la planta permanente, se desató una verdadera batalla campal entre facciones que defendían la posición de los trabajadores y los ediles que impulsaron la polémica disposición. Con el correr de las horas se fueron conociendo detalles de este escándalo, del que dio cuenta La Capital en su edición de ayer.

La sesión extraordinaria debía comenzar a las 20 pero no se pudo desarrollar porque en el momento en que se disponían a empezar se cortó la luz dentro del recinto que se encontraba colmado de público. Tras ello se decidió realizar el encuentro en la oficina de la presidencia.

De este modo iniciaron una sesión express, que duró apenas unos minutos, donde por cuatro votos a favor y dos en contra se rechazó el veto del intendente dejando firme la ordenanza que congela las vacantes, bajo el argumento de que el municipio se encuentra en emergencia económica.

Destrozos

Un grupo de municipales contratados que se encontraba en el lugar, con bombos y redoblantes, en principio intentó ingresar a la presidencia pero personal policial se lo impidió. Aunque minutos más tarde, los empleados lograron su objetivo y entraron al lugar provocando serios destrozos.

Tras el ingreso de los manifestantes la oficina quedó completamente destrozada y en el interior algunos de los ediles sufrieron una descompensación. La presidenta del Concejo, Alicia Vuelta, y el Concejal del PRO Oscar San Martino, fueron atendidos por personal de Bomberos Voluntarios. Como consecuencia de lo sucedido, pasadas las 21.30, el secretario general del sindicato anunció que irían a paro por tiempo indeterminado.

Luego del rechazo al veto del intendente y la aprobación del artículo de la ordenanza de Emergencia Económica donde se congelan las vacantes en el Municipio por todo 2017, los concejales Hugo Quiroga y Oscar San Martino hicieron declaraciones a la prensa. Dentro de la presidencia del cuerpo legislativo, con todo el mobiliario destrozado y los ánimos caldeados, el concejal Hugo Quiroga (FPCyS) dijo que "más allá de las distintas opiniones que pueda haber dentro del Concejo, o con el gremio y el Ejecutivo, esto lo debe repudiar toda la sociedad de Gálvez, porque es una barbarie basada en la intolerancia y la violencia. Esta es la casa de toda la ciudadanía y no puede ser que un grupo de inadaptados rompa la casa del pueblo".

Es más, invitó "a todas las instituciones de Gálvez que se expresen, más allá de las ideas que tengamos. Tenemos que estar todos juntos. Esto es un ataque a la democracia que no podemos aceptar bajo ningún punto de vista, fuimos agredidos todos los concejales, pero más allá de eso fue agredida toda la población de Gálvez".

También sostuvo que "esta ordenanza defiende por un lado los intereses de la ciudad y por otro a los trabajadores, porque es para que puedan seguir cobrando su sueldo" y aseguró que "la Municipalidad tiene sus cuentas embargadas, que lo sepa toda la ciudad. Está en emergencia, en cesación de pagos, no podemos seguir metiendo más gente a la Municipalidad, ésto es lo que queremos hacerle entender al intendente y al gremio".

"Uno de los días más tristes"

Por otra parte, el concejal del PRO, Oscar San Martino destacó: "Hoy es uno de los días más tristes en la historia de la ciudad, fuimos agredidos en el interior del concejo, hay cosas que van a tener que empezar a cambiar. Y en ese sentido dijo que "creo que hoy es el primer día del final de este sindicato y creo que es el final de esta intendencia, van a tener que irse de la ciudad, así no se puede sesionar, no se puede trabajar".

"Jamás imaginé que íbamos a vivir una cuestión así", resumió San Martino y añadió que era tal el clima de tensión que los concejales ingresaron al recinto con custodia policial. "Prácticamente no se podía hablar. Había golpes contra las puertas, gritos, e insultos", recordó. Tras la exclusión de público presente, "se desató la locura" y los manifestantes rompieron las puertas, los vidrios y arrojaron gas pimienta adentro de la presidencia del Concejo.

"El secretario general del gremio de municipales, Américo Barrios, ingresó rompiendo una puerta y tomó una mesa, la levantó y nos golpeó, a la presidenta del Concejo, a otro concejal y a mí".

Por lo ocurrido no hay detenidos y, según San Martino, Claudio Leoni, máxima autoridad de la Federación de Trabajadores Municipales, "no se comunicó con los agredidos a pesar de haber sido notificado inmediatamente después de ocurridos los hechos". Ahora, la comunidad galvense está organizando a través de las redes sociales una marcha en repudio a los hechos de violencia para el próximo miércoles.

Por su parte, el intendente Mario Fissore repudió los hechos. "A mi entender, este es uno de los organismos del gobierno y la caja de resonancia de toda la población. Más allá de las diferencias en la manera de pensar o implementar las políticas publicas cada uno de los actuantes en la vida política de la ciudad, debe respetar el funcionamiento de las instituciones. Expreso mi solidaridad con el cuerpo legislativo y reafirmo que la democracia se construye a través de los consensos, del diálogo y de la posibilidad que tengamos de discutir y consensuar las normativas".

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