la_region
Sábado 28 de Enero de 2017

Inician trabajos preliminares para frenar la erosión de la cascada del Saladillo

El lunes comienza la limpieza de la margen sur para llegar al salto y determinar el proyecto definitivo. Aún hay varias alternativas.

Con el inicio de trabajos de limpieza y acondicionamiento del suelo en la margen sur del arroyo Saladillo entre la cascada y el puente Molino Blanco, que comenzarán este lunes, la provincia busca avanzar en un proyecto para frenar la erosión del salto de agua que los últimos días se acercó peligrosamente a la estructura que une Rosario con Villa Gobernador Gálvez.

   Así, se da comienzo a una intervención que todavía no ha quedado definida en su totalidad, ya que aún se evalúan distintas alternativas, que pueden pasar por una intervención sobre el lecho del arroyo una vez realizado un by pass aguas arriba y abajo del saldo de agua, o trabajos de fortalecimiento de las bases mismas del puente, sin intervenir por el momento sobre el salto de agua.

   “Se están haciendo estudios de suelo, perforaciones y se analizan las obras alternativas, que pueden pasar por un trabajo sobre la cascada seca a partir de un canal de desvío, aunque también se puede trabajar sin desviar el arroyo ni secar la cascada”, dijo el ministro de Infraestructura de la provincia, José Garibay. “Estamos viendo qué nivel de confianza tiene cada proyecto, necesitamos encarar trabajos que garanticen consistencia”, abundó el funcionario.

Contrarreloj

Los equipos de trabajo de la provincia y las municipalidades de Rosario y Villa Gobernador Gálvez están trabajando contrarreloj con empresas consultoras que acercan proyectos. Si bien el cauce del arroyo bajó y la cascada se estabilizó, consideran urgente poder realizar alguna intervención sobre el lugar para que el salto no termine por destruir las bases del puente.

   En definitiva, los trabajos sobre la margen sur permitirán llegar a la cascada desde tierra y tener “más elementos para analiza las alternativas”, dijo el funcionario provincial.

   La cascada del arroyo Saladillo viene retrocediendo desde hace años, pero en cada creciente este fenómeno se hace cada vez más evidente. En estas últimas lluvias, y agravado por el agua que viene de toda la cuenca, el retroceso fue tan grande que el salto ya se ve desde el puente que conecta la calle Ayacucho de Rosario y la avenida San Martín de Villa Gobernador Gálvez. Fue entonces que se encendió la luz de alarma y se comenzó a trabajar en un proyecto que todos aseguran, es inminente.


Comentarios