departamento san martín
Domingo 26 de Junio de 2016

Iglesias y edificios antiguos, afectados por el hundimiento de los suelos

Las intensas lluvias caídas entre febrero y abril deterioraron estructuras emblemáticas de Sastre y otras localidades.

La gran cantidad de agua que cayó durante las lluvias de febrero, marzo y abril, y el elevamiento del nivel de las napas provocaron daños estructurales en las construcciones más antiguas de la zona centro oeste de la provincia, sobre todo en el departamento San Martín.

Tal es el caso de la parroquia San José, de Sastre, cuyos cimientos cedieron al ablandarse los suelos y aparecieron grandes grietas en columnas y paredes. Lo mismo ocurrió en casas particulares de principios del siglo XX, como la que ocupa el Museo Histórico Municipal Rodolfo Doval Fermi, que además de los problemas de humedad que deterioran pisos de madera y mampostería, también se observan grietas en paredes y techo.

Ante la posibilidad de algún derrumbe y a fin de evaluar la situación, desde la Arquidiócesis Santa Fe de la Vera Cruz viajó el arquitecto Facundo Berra, quien recorrió las iglesias de diferentes localidades del departamento San Martín, como la de El Trébol, Piamonte y Carlos Pellegrini.

Luego de una evaluación, Berra tranquilizó a la feligresía sastrense al considerar que en el caso de la Parroquia San José "no existe peligro de derrumbe. No es algo grave a pesar de que las fisuras que se observan en el encuentro de las dos etapas constructivas del edificio siguieron agrandándose. Por eso se deben realizar trabajos de impermeabilización para evitar el ingreso de agua en futuras lluvias y de mejoras estéticas sobre el edificio".

De todos modos indicó que aunque no se observan indicios que evidencien que la estructura pueda ceder: "Habrá que esperar la evolución del estado edilicio para actuar con otro tipo de medidas".

En el caso puntual de la iglesia sastrense, el problema se observa sobre todo en las paredes y columnas que soportan el peso de la torre del campanario. Al subir el nivel de las napas —que llegó a menos de un metro de la superficie cuando históricamente estaban a nueve metros de profundidad—, se ablandó la tierra que soporta los cimientos y la estructura comenzó a hundirse.

Hay lugares de la provincia donde el problema es más grave."En el caso de la iglesia de Piamonte debió apuntalarse la estructura con vigas y pilotes para consolidar el campanario que literalmente se hundió en relación al resto de la estructura" reveló el arquitecto que efectuó el relevamiento.

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