Cristina
Domingo 02 de Abril de 2017

Especialistas estiman que la laguna La Picasa creció 28 veces desde 1985 hasta hoy

Un trabajo revela las distintas etapas de crecimiento de la masa hídrica. Consideran que la situación es "extrema"

La laguna La Picasa atraviesa una situación hídrica extrema que compromete en diverso grado las estructuras socioeconómicas locales. Así quedó demostrado a través de mediciones satelitales realizadas en los últimos años que muestran cómo La Picasa pasó de ser "una manchita" que ocupaba 1.400 hectáreas en 1985 a una enorme masa de agua que hoy abarca un territorio equivalente a 40 mil hectáreas, o sea 28 veces más que hace 32 años.

Esa es una de las conclusiones del trabajo de seguimiento sobre La Picasa que realizaron las investigadoras Cecilia Cornero, Ayelén Pereira y Cristina Pacino del área de Geodinámica y Geofísica de la facultad de Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la UNR, quienes —entre otras actividades— utilizan tecnologías asociadas a mediciones satelitales para evaluar con extrema precisión situaciones hidrológicas.

"Argentina ha soportado frecuentemente fenómenos extremos de inundaciones y sequías en distintas regiones y en las últimas décadas esta situación se ha visto intensificada. Las llanuras constituyen un espacio de suma fragilidad ante eventos hidrológicos extremos", señalaron las expertas, quienes expondrán su trabajo en Rosario, durante un simposio internacional sobre geomática aplicada y soluciones geoespaciales (ver aparte).

Según las investigadoras el problema de La Picasa "es muy complejo" ya que se trata de una laguna situada en una cuenca endorréica que no tiene salida. Gracias a los datos suministrados por satélite pudieron trazar una evolución en el tiempo de la cantidad de agua que contiene la laguna en sus diferentes capas, para establecer así una foto muy precisa de su trayectoria.

"Vemos que hubo períodos entre el año 1998 y el 2002 durante los cuáles el nivel de agua se incrementó, y luego otro período neutro durante el cual se registraron descensos que llegó hasta el año pasado", señalaron.

Sigue subiendo

El quiebre llegó en 2016, cuando de la mano de un muy intenso fenómeno de El Niño la laguna llegó a cotas nunca antes vistas: "hasta el día de hoy la laguna sigue subiendo de nivel", explicaron las científicas. En ese sentido, detallaron que los datos que validan con el satélite miden una capa de agua conformada por el agua superficial, subsuperficial y subterránea "que hoy aparece completamente saturada".

Las especialistas destacaron además que durante gran parte de la última década, las precipitaciones en algunos lugares de la cuenca superaron los 1.000 milímetros en una zona con un régimen que oscilaba los 700 milímetros anuales, algo asociado a un nuevo patrón climático que en esta zona del país se expresa por ejemplo a través de lluvias más intensas y concentradas en el tiempo.

También destacaron la influencia de los cambios en el uso del suelo debido al proceso de intensificación agrícola y la descarga de canales no autorizados como factores que "han contribuido a agravar la problemática de las inundaciones en La Picasa".

"La combinación de las observaciones espaciales permite mejorar significativamente nuestra comprensión de los procesos hidrológicos en cuencas hídricas, así como y su influencia en la variabilidad climática", agregaron las especialistas.

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