la_region
Miércoles 26 de Julio de 2017

En qué casos se utiliza el tratamiento

Tal como explica el Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) el trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), conocido como trasplante de médula, es un tratamiento que se usa para enfermedades hematológicas como leucemia, anemia aplástica, linfoma, mieloma, déficits inmunológicos o error metabólico.

En cuanto a la intervención, se extrae la sangre a través un catéter (un tubo flexible y delgado de plástico), que se cicla a través de una máquina que separa las células madre del resto de las células sanguíneas. "Las células madre son retenidas mientras que el resto de la sangre es regresada al donante", se lee en www.cancer.org.es.

Este proceso, conocido como aféresis, no tiene nada que ver con la extracción de un órgano como se la conoce en otro tipo de trasplantes. Las células se extraen de la sangre y se regeneran. Sólo entre un 25 y un 30 por ciento de los pacientes que requieren médula tiene la posibilidad de hallar un donante compatible en su grupo familiar. El resto debe recurrir a un donante no emparentado, a través de los registros de donantes, entre ellos, el Registro Argentino que forma parte de la Red Mundial Bone Marrow Donors Worldwide.

Las CPH sólo se donan si hay alguien que lo necesite y que sea un ciento por ciento compatible con el código genético del donante.

Comentarios