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Sábado 01 de Abril de 2017

El camionero que arrolló un piquete quedó imputado del delito de homicidio simple

Así lo resolvió ayer el juez Tutau, que hizo lugar en todos los términos al pedido del fiscal Balbis, y le dictó la prisión preventiva por 60 días.

El camionero que atropelló y causó la muerte de un trabajador que se manifestaba en no de los accesos a San Lorenzo, en el marco de una jornada de paro y movilización, fue ayer imputado del delito de "homicidio simple con dolo directo" tal como lo solicitó el fiscal Aquiles Balbis, y el juez Juan José Tutau le dictó prisión preventiva por el plazo de 60 días. La defensa, en tanto, dijo que su cliente era alcohólico y adicto a las drogas, que al momento del hecho estaba fuera de sí, y responsabilizó a la empresa transportista que lo había contratado y al Estado por no haber detectado antes su situación.

   En el mediodía de ayer se realizó la audiencia imputativa en los Tribunales de San Lorenzo a Cristian Socias, el camionero de 24 años que causó la muerte de Jonathan Gardini, quien quedó acusado de "homicidio simple con dolo directo", tal como ayer lo dijo a La Capital el fiscal Balbis.

   El funcionario del Ministerio Público de la Acusación destacó la imputación en los términos solicitados y señaló que el juez "descartó todos los planteos que hizo la defensa, ante la evidencia que llevamos con las cuales acreditamos la intención" del camionero.

   "Se ha desestimado la emoción violenta, el Tribunal lo ha entendido de idéntica forma a la que fue planteada por la Fiscalía", dijo Balbis, quien añadió que "el examen de narcolemia y el de alcoholemia fueron confirmados, atento a que fueron efectuados con los equipos que cuentan organismo estatales y son oficiales".

   "Se colectaron declaraciones de testigos, los estudios de narcóticos y alcoholemia, croquis, fotografía, actas de apercibimiento, secuestro del vehículo", fueron algunas de las acciones de la Fiscalía en la primera jornada de investigación, elementos que más otros que se vayan sumando en los próximos días derivarán en un juicio oral o bien un abreviado que se podría realizar en un plazo cercano.

   Además, el juez de la Investigación Penal Preparatoria Juan José Tutau le dictó a Socias prisión preventiva por 60 días, el máximo previsto en la legislación (excepto en los casos cuando se determina "sin plazo"), y fue trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario que aún no había sido establecida.

La estrategia de la defensa

La defensa, en tanto, apuntó a una estrategia de atenuar el accionar criminal de Socias, diciendo que actuó alcoholizado y bajo una situación de "emoción violenta", que "rosa la inimputabilidad", tal como lo afirmó el abogado Sergio Casas.

   El letrado indicó a la prensa que su cliente "nos ha manifestado, dentro de la medida de sus posibilidades, muy poco, pero tenemos un caso en que el (nivel de) alcohol es muy alto —1.16 miligramos de alcohol en sangre—, pero suponemos que ha sido mucho mayor en el momento del hecho". Según las informaciones que circularon, el test le habría sido realizado alrededor de las 9 de la mañana, unas cuatro horas después del hecho.

   Casas hizo hincapié en que el joven "es confeso en su adicción al alcohol y a las drogas, con lo cual estimamos debía estar internado porque ya tenía problemas serios y llegó tarde el tratamiento que debía realizar". La estrategia es que el camionero sea considerado una "víctima más" ya que no debería haber estado al volante, apuntando contra la empresa transportista que lo empleó y el propio Estado que lo habilitó para conducir.

   "En principio creo que algunos estratos del Estado han fallado ya que en el examen psicofísico debió haber tenido algún tipo de vestigio de que esta persona era adicta. Y entonces se transformó en una bomba de tiempo", señaló el letrado.

   Casas arguyó que "manifiesta tener unas lagunas mentales, con lo que se condice con que se puede especular que sucedió algo con una emoción violenta porque él discute, se baja, se vuelve a subir, pero descarto la premeditación, existió un estado de emoción violenta que no pudo manejar, que la conducta fue hasta diría inconsciente y roza la inimputabilidad".

   No obstante, el juez Tutau rechazó esos planteos, aceptó la imputación hecha por el fiscal Balbis y lo dejó preso por 60 días.

Asesinato en la madrugada

Alrededor de las 4 de la madrugada del jueves, Gardini, trabajador afiliado al Sindicato de Vigiladores, participaba de un piquete ubicado en el cruce de las rutas 10 y 11 en el acceso norte a San Lorenzo, en el marco de un paro y movilización en el Cordón Industrial convocado por la CGT-San Lorenzo en reclamo de aumentos salariales y en contra una ola de despidos que afecta a la región.

   Socias, camionero de 24 años domiciliado en Rosario, llegó al lugar al volante de un camión tanque con acoplado, discutió con el grupo de trabajadores a quienes amenazó, desenganchó el remolque, pasó por el costado del piquete y siguió por la ruta 11 hacia San Lorenzo. A una distancia que no se precisó aún giró en "U", tomó velocidad y se lanzó sobre un primer grupo de manifestantes que alcanzaron a saltar hacia los costados. El camión pasó sobre las gomas que se estaban quemando y arrolló un segundo grupo entre los cuales estaba Gardini que no atinó a reaccionar con la suficiente rapidez porque estaba sentado en su moto.

   Según los testimonios, Gardini sufrió la muerte de forma instantánea, mientras que el camión fue detenido luego de que personal de Gendarmería lo persiguieras e incluso efectuara disparos. El chofer intentó darse a la fuga a la carrera pero fue capturado, mientras que el camión que conducía se incendió.

   La víctima, Jonathan Gardini, tenía 38 años, cuatro hijos, trabajaba como vigilador privado en una empresa del Cordón, y vivía con su familia en Granadero Baigorria.

Pasar "como sea"

El secretario adjunto del Sindicato de Vigiladores, Sebastián Reynoso, señaló que el camionero Socias había proferido amenazas pero nadie le creyó cuando dijo que iba a "pasar como sea", y añadió que incluso amenazó a un grupo de mujeres que se manifestaban también en el piquete. "Les decía «yo voy a pasar como sea, los paso por arriba». Nadie le creyó", señaló el dirigente.

   Reynoso también dudó de que el camionero manejaba de regreso a su casa ya que "debería haber agarrado para el otro lado", razonó.

   En ese sentido, el sindicalista consideró el luctuoso suceso como un "quiebre" en las relaciones entre los trabajadores y las empresas del Cordón, porque éstas —indicó— hace más de dos semanas que tenían conocimiento de la medida de fuerza y los cortes de ruta que se iban a implementar. "Las empresas mandan (a los camioneros) a la zona de conflicto, no hay necesidad si saben que hay paro 15 días antes", afirmó.


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