la_region
Domingo 07 de Mayo de 2017

Dio un nuevo paso la reconversión de Paraná Metal en parque industrial

El Grupo Indalo, dueño del predio, le dio el OK a la propuesta ideada por el gobierno provincial, la Intendencia de Villa Constitución y la UOM.

La posibilidad de reconvertir el predio de Paraná Metal en un parque industrial dio un paso hacia adelante luego de que los accionistas del Grupo Indalo, propietaria de la empresa que cerrara definitivamente sus puertas a fines de 2015, diera su OK a la propuesta que elaboraron en forma conjunta el gobierno provincial, la Intendencia de Villa Constitución y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Así lo confirmó a LaCapital el ministro de la Producción, Luis Contigiani, quien destacó que "tuvimos el OK de los accionistas de Indalo". También dio cuenta de los próximos pasos: "Ahora ya nos ponemos a trabajar en el convenio (con Indalo), después lo firma el gobernador (Miguel Lifschitz), y se lo presentaremos al juez federal Julián Ercolini, acompañado de notas de la provincia y la Intendencia, además de la propia empresa".

La autorización del magistrado porteño es indispensable ya que el Grupo Indalo pertenece al empresario Cristóbal López, sobre quien Ercolini ordenó la "inhibición general" de todos sus bienes —incluida Paraná Metal— en la causa que investiga una posible deuda fiscal impaga de 8.000 millones de pesos.

El predio de Paraná Metal es de 57 hectáreas, de las cuales dos conforman las naves fabriles, y tiene una ubicación estratégica ya que es lindera de Acíndar, y próxima a la autopista a Buenos Aires, el río y la zona franca portuaria de Villa Constitución. La idea es que Indalo aporte el predio, la provincia realice obras de infraestructura interna, y se parcele para conformar un parque industrial.

Luego, distintas empresas alquilarían o comprarían esas parcelas para instalarse, con lo cual Indalo tendría una renta o un recupero de su inversión, y la comunidad villense se beneficiaría con la radicación de industrias y la demanda de empleo. Se aplicaría aquí un modelo de gestión público-privado que ya se está utilizando en la localidad de Sauce Viejo, próxima a la capital provincial, en lo que fuera la planta de Fiat donde también se está erigiendo un parque industrial.

El miércoles de esta semana llegó a los funcionarios de la provincia el OK de parte de Indalo, siete días después de la reunión que mantuvieron con el secretario de Industria provincial, Walter Klein, quien les explicó personalmente a los accionistas los detalles de la iniciativa.

"Una vez firmado el convenio que incluya a provincia, Intendencia e Indalo, se solicitará levantar la inhibición sobre el bien —Paraná Metal— explicando la problemática del lugar y dando a conocer el interés de la provincia, la Municipalidad y la UOM en desarrollar el lugar", señaló Contigiani.

Además, tras la firma de ese convenio, "se avanzará con el desarrollo de un anteproyecto que dará una idea definida de impacto del negocio a las partes interesadas".

Simultáneamente, debe conseguirse también el visto bueno del magistrado villense de la Justicia provincial que tiene a su cargo el concurso de acreedores ya que Paraná Metal tiene la quiebra decretada, y será necesario el aval de la sindicatura.

Desde la Casa Gris prevén que una vez que esté la conformidad de todas esas partes, se avance con el contrato de fideicomiso el cual deberá pasar "por todas las instancias del gobierno provincial y será revisado y controlado por el grupo Indalo antes de entrar al circuito administrativo".

En cuanto a los tiempos, que se manejan con optimismo, en el Poder Ejecutivo hablan de 45 días para el convenio con Indalo, unos 90 días en el circuito administrativo del Estado provincial, y unos seis meses hasta tener el contrato de fideicomiso e incorporado en el presupuesto provincial del año 2018. De esta forma, el proyecto podría ponerse materialmente en marcha en el primer trimestre del año 2018.

Casi seis décadas de historia

Paraná Metal fue una de las metalúrgicas más importantes de la Argentina a lo largo de casi seis décadas, teniendo como actividad principal la de proveer a la industria automotriz como fabricante de blocks de motor, y llegando a emplear en su época de oro a 1.200 trabajadores.

La empresa fue conocida con muchos nombres a lo largo de su historia y desde su fundación en 1957: AcinFord, AcinFer y MetCon, entre otros, hasta los años 90 cuando cambió de manos y pasó a llamarse Paraná Metal. A partir de 2008, los entonces propietarios dieron la primera señal con una clara amenaza de cierre y en 2009, tras una acuerdo con la Nación, comenzaron los aportes del Grupo Indalo liderado por el empresario Cristóbal López, quien luego haría uso del derecho a la opción de compra del ciento por ciento de las acciones.

Ese salvataje de la empresa realizado por López tuvo más que ver con un gesto hacia el gobierno kirchnerista —con quien tenía estrechos lazos— y evitar la caída de una fábrica histórica, que con un real interés económico ya que Paraná Metal ya aparecía a todas luces inviable, incluso para la mirada del sindicato, a causa de las enormes transformaciones de la industria automotriz.

Así, el conflicto continuó y alcanzó su máxima expresión con cortes de ruta durante más de un mes, en septiembre del 2010. El acuerdo alcanzado entonces fue celebrado por los trabajadores y la sociedad villense, pero la situación no mejoró. Los últimos días de agosto de 2015, la empresa envió los telegramas de preaviso de despido, y en diciembre cerró sus puertas.

En ese momento apenas quedaban unos 150 empleados, de los cuales actualmente permanecen unos diez que realizan tareas de preservación de las instalaciones, mientras en la puerta permanece apostada una "guardia" de trabajadores metalúrgicos para impedir un eventual intento de vaciamiento.

Una salida viable

Actualmente, tanto la UOM como los funcionarios municipales y provinciales admiten que ya no es posible recuperar lo que fue Paraná Metal en el pasado, pero la posibilidad de reconvertir el inmenso predio para que se instalen muchas empresas más pequeñas abre una posibilidad de recuperación de los puestos de trabajo perdidos. Para esto, se prevé que aquellos ex empleados cesanteados y que no lograron reinsertarse en la actividad tengan prioridad cuando las nuevas firmas se radiquen.

Comentarios