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Miércoles 03 de Mayo de 2017

Continúa el piquete frente a la fábrica de quesos de Carmen

Después de cuatro meses de inactividad, al menos siete de los 17 empleados de la empresa Chateaubriand siguen custodiando la planta.

Al menos siete de los 17 empleados de la fábrica de quesos Chateaubriand, de la localidad de Carmen, siguen custodiando la planta que cerró definitivamente sus puertas el 31 de diciembre pasado, y sin previo aviso por parte de la patronal.

El piquete sigue firme ante la fábrica aunque con menos de la mitad de sus ex trabajadores, ya que algunos pudieron conseguir trabajo en otros lugares.

Aún se les adeuda salarios y obviamente la indemnización, aseguro uno de sus empleados ,Martín Fernández. Chateaubriand es una fábrica de quesos que desde 1997 manufacturó leche fluida, y en 2001 se volcó a la producción de quesos.

El venadense Aldo Muscolini se hizo cargo de la empresa hace unos 10 años tras comprársela a una familia de Murphy que había iniciado a fabricar en esa localidad para luego trasladarla a Carmen.

Fernández fue uno de los voceros en el conflicto laboral, uno de los más largos de la historia de Carmen, que mantienen los empleados de la fábrica con su dueño. Pese a que hoy vive de changas, no deja de apoyar fuerte a sus ex compañeros que aún no pudieron ingresar al mercado laboral y "no les queda otra que manifestar como lo hacen".

De la totalidad de los empleados despedidos, 11 son de Carmen, cinco de Murphy y un sereno que es oriundo de Santa Isabel.

Muscolini es un exitoso empresario de Venado con emprendimientos en varios rubros. Según los empleados en lucha, Muscolini compró la fábrica de quesos para anexar a su emprendimiento principal que es la distribución de bebidas y alimentos. Esto posibilitaba que colocara sus quesos de excelencias en la venta de productos a la región. "Sino le comprabas sus quesos él no te vendía sus productos que son de primera calidad", detalló Fernández.

Pese a que el empresario nunca habló con la prensa, y hasta los empleados aseguran que en pocas ocasiones en los últimos tiempos lo hizo con ellos, la baja rentabilidad, la escasez de leche y una mala relación con el gremio de los lecheros, hicieron que el venadense quisiera desprenderse de la fábrica.

Para Fernández la hipótesis empresarial no es cierta. "Creo que quisieron vaciar la empresa y lo lograron. Es cierto que hay crisis en el sector. Y hay crisis laboral en muchos rubros en el país. Pero en este caso creo que hay un capricho de Muscolini en querer cerrar la planta cueste lo que cueste".

Historia de la debacle

Según consignó este diario "el último día de 2016 los obreros recibieron una de las peores noticias de sus vidas como fue el cierre de la planta".

Los empleados cargaron las tintas contra el empresario y sostuvieron que "la patronal encabezada por un señor feudal quiere vaciar la empresa de a poco. Acá había 30 mil litros de leche diarios con tambos fijos. Fue dejando ir los tamberos, entregando plata a plazos. Llegamos al punto de quedar con seis mil litros de leche propia de la fábrica y lo que hacía era comprar a cualquier pool lechero uno o dos camiones a la semana. Leche que venía en negro, sin pagar ningún impuesto".

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