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Jueves 09 de Marzo de 2017

Comenzó en San Lorenzo el juicio por el crimen de la joven Any Rivero

La joven fue asesinada en la puerta del boliche bailable Stone de Capitán Bermúdez en 2014. Cruce de los acusados sobre quién efectuó los disparos

El ambiente nublaba algunos ojos cada tanto, pero la efervescencia que había llegado el día dejaba traslucir una sonrisa. Cerca de la esquina de los tribunales sanlorencinos, en una carpa popular, familiares y amigos de Any Rivero —la joven que en 2014 recibió un balazo mortal en la puerta de un boliche de Capitán Bermúdez— mantenían ayer la vigilia que comenzó en la tardecita anterior. Cuando el reloj indicó las nueve, una lluvia de gritos invadió a los Tribunales y allí se disponían los papás y el querellante a ingresar.

La primera audiencia del juicio oral y público duró más de seis horas. El tribunal fue presidido por la jueza Griselda Strólogo, quien escuchó al fiscal Carlos Ledesma, el querellante Norberto Olivares en representación a la familia, y a las defensas de Brian González e Iván Galarza.

El 2 de noviembre del 2014 Rivero, de 18 años, recibió un disparo afuera del boliche Stone en Capitán Bermúdez. Los disparos provinieron de una Toyota Hilux conducida por González, acompañado por su novia, dos chicas más y Galarza. Según relatos, las jóvenes habían tenido una discusión adentro que determinó fueran expulsadas del salón bailable, y ese enojo habría desencadenado el fatal desenlace.

Ayer, el inicio de la audiencia se demoró por una solicitud presentada por escrito el día anterior por los letrados de González donde pretendían que se reitere la sesión imputativa tras la condena abreviada donde Brenda Villarouel (la novia de Brian) recibió cinco años y cuatro meses de prisión efectiva por ser "partícipe secundaria" del asesinato. Pedido que no fue autorizado.

Pedido y versión del hecho

Sorprendió que Galarza pidió la palabra en dos ocasiones, en la primera solicitó que ante una amenaza de González no sean trasladados en la misma unidad tal como lo había requerido: "Me dijo que si declaraba me iba a matar a mí y a mi familia". Y, en la segunda contó su versión de lo sucedido donde apuntó que fue Brian, a pedido de su novia, quien disparó desde el asiento delantero. Casi como detallado en un libreto, González se defendió frente al tribunal: "Lo que está diciendo Galarza es una locura, es un manotazo de ahogado. Todos saben que los disparos se produjeron desde atrás, hasta hay un testigo que lo reconoció. No sé de dónde trajo el arma, ni por qué disparó. Soy inocente señor juez".

El fiscal Ledesma, quien llevó adelante la investigación, determinó a LaCapital: "Son dos delitos; homicidio y lesiones, ambos agravados por el uso de arma de fuego. En el caso de González se lo consideró partícipe primario, y a Galarza como autor de los hechos. Por ello la Fiscalía solicitó 21 años de prisión para Galarza, y para González, 19". Al tiempo que reafirmó: "Para nosotros no está discutido quien realizó los disparos".

Por su parte, el abogado querellante invocó a la participación de una menor en el hecho como un adicional a la pena: "Es una disidencia que no consideramos de fondo con el hecho que toma la Fiscalía, quienes indican el homicidio agravado por arma de fuego, y nosotros agregamos aparte la participación de un menor". Olivares, agregó que "aumenta el mínimo y el máximo de la pena un tercio". En consecuencia solicitan 25 años para Galarza y 23 para González.

"Nosotros decimos que no es un homicidio común, sino que corresponde a la narcocriminalidad, y en la audiencia hubo manifestaciones que hacen que esto no sea una palabra en el aire", remarcó Olivares. Y continuó: "Queda en evidencia que Brian González es parte de una banda que actúa en Capitán Bermúdez".

Sólo uno de los testigos previstos para ayer brindó sus declaraciones, se trata de Pedro Escobar, el otro joven herido con dos impactos de bala esa madrugada. El muchacho estaba bailando dentro del local cuando fue alcanzado por dos impactos que le dieron en una de sus piernas, debió ser hospitalizado en el Eva Perón. Se encontraba viviendo por entonces en Granadero Baigorria. Hoy, volvió a su lugar de origen en Goya, Corrientes y viajó para dar sus declaraciones testimoniales. Sobre quién había disparado, Escobar reconoció que le dijeron fue "el gordo Brian".

Las declaraciones cruzadas arrojaron un panorama gris que seguramente se irá despejando con el correr de las pruebas en el recinto. Momentos de tensión, y miradas al vacío de los acusados fueron parte del panorama. Cada tanto alguna mueca, alguna objeción y un planteo.

A la salida del trabajo

"Any tenía 18 años y fue asesinada cuando salía de trabajar", reclamó Olivares en su alocución, en referencia a que la joven asesinada era fotógrafa de Stone. La vigilia por parte de familiares seguirá hasta que llegue la resolución del tribunal, prevista para el próximo martes. "El mejor homenaje que podemos hacer es de una condena ejemplificadora", dijo el letrado.

Al salir, entre esperanzados y movilizados los papás de Any sonrieron al encontrar que la cara de su hija se desplegaba al frente en un cartel que quedaba justo del tamaño de la ventana. A Mónica, la mamá, se le iluminó el semblante y le dijo a su marido: "Ahí está feliz porque sabe lo que estamos haciendo".

Esperado Inicio. La primera audiencia del juicio oral y público por el crimen de Any Rivero en los Tribunales de San Lorenzo duró más de seis horas.

Fabrina Donatto / La Capital

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