la_region
Jueves 29 de Diciembre de 2016

Antecedente en Rosario con dos mujeres

La decisión del juez de familia de San Lorenzo, Marcelo Escola, permitir la unión matrimonial entre una mujer y el hijo de su esposo fallecido tiene un antecedente muy cercano en Rosario. A fines de noviembre se conoció un fallo del juez de Familia, Ricardo Dutto, quien aceptó el pedido de una mujer para casarse con la hija de su marido fallecido. Ambas jóvenes —de 32 y 33 años— nunca habían tenido un trato familiar e iniciaron una relación sentimental poco tiempo después de la muerte del hombre, que era padre y esposo respectivamente, de cada una de las mujeres.

La decisión del juez de familia de San Lorenzo, Marcelo Escola, permitir la unión matrimonial entre una mujer y el hijo de su esposo fallecido tiene un antecedente muy cercano en Rosario. A fines de noviembre se conoció un fallo del juez de Familia, Ricardo Dutto, quien aceptó el pedido de una mujer para casarse con la hija de su marido fallecido. Ambas jóvenes —de 32 y 33 años— nunca habían tenido un trato familiar e iniciaron una relación sentimental poco tiempo después de la muerte del hombre, que era padre y esposo respectivamente, de cada una de las mujeres.

Tal como lo publicó LaCapital en su edición del 1º de diciembre, las mujeres se presentaron en los Tribunales para que se declarar la inconstitucionalidad del artículo del Código que les impedía celebrar matrimonio por ser parientes afines.

Ocurre que a principios de noviembre, la pareja de jóvenes había solicitado en el Registro Civil de Rosario que se lcelebrara su matrimonio, algo que, sin embargo, les fue denegado días después.

Es que una de ellas se había casado en 2009 con un hombre viudo que ya tenía una hija de un matrimonio anterior. Ambas mujeres teienen un año de diferencia de edad.

Cuatro meses después de la boda, el hombre falleció, y tiempo después ambas jóvenes iniciaron un noviazgo, sin haber tenido nunca entre ellas trato de madrastra/hija.

En este caso, y como en el de San Lorenzo, el juez Dutto autorizó este matrimonio por entender que "si la ley impone el parentesco por afinidad como impedimento para contraer matrimonio, fundado en cuestión ética como argumento genérico, menoscaba a estas dos mujeres, quienes nunca ostentaron el trato de la cónyuge sobreviviente y la hija del cónyuge de aquella y, por obra de una ficción legal, quedan atrapadas en una prohibición legal aunque nunca pertenecieron fácticamente a ese entorno".

Comentarios