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Jueves 09 de Febrero de 2017

Alerta máxima por el posible corte de la ruta 7 a la altura de La Picasa

El problema más grave está en un tramo de 10 kilómetros entre Aarón Castellanos y Diego de Alvear. El fantasma se acrecentó esta semana.

El fantasma de la interrupción del tránsito en la ruta nacional Nº 7 por el avance de la laguna La Picasa tiene en vilo al sur santafesino, donde advierten que el agua está muy cerca del nivel de la cinta asfáltica y temen que ocurra lo que ya pasó en 1999, cuando el espejo de agua cubrió esa vía de comunicación y la dejó inutilizada nada menos que durante siete años.

A los efectos de mantener el tránsito sobre la ruta 7 en la sección comprendida entre los kilómetros 380 y 390.5 (Laguna La Picasa) se ha previsto tres escenarios posibles de acuerdo a la evolución de los factores climáticos y para evitar el corte de la arteria nacional.

Tal como lo publicó LaCapital en edición del martes, el presidente del Comité de Cuenca de la laguna y Canal Alternativa Norte, Juan Carlos Duhalde, advirtió que si no se realizaban obras, el agua volvería a romper la ruta 7. Esta preocupación se acrecentó durante el fin de semana, cuando fuertes vientos incrementaron el oleaje de La Picasa, al punto que el terraplén se convirtió en una suerte de escollera, en la que hubo que trabajar para reforzar las defensas de la ruta, que atraviesa la gran masa de agua como una línea casi imperceptible, si se la mira desde el cielo.

El problema fundamental se da entre las localidades de Aarón Castellanos y Diego de Alvear, al sur del departamento General López. Allí, la cota está a un nivel de 104.25, es decir, a 25 centímetros del nivel de la ruta. "La situación es de extrema gravedad. El agua está a punto de romper la ruta literalmente. Y no es que la va a inundar o pasar por arriba. La va a destruir como en 1999. Y en aquella época estuvimos 7 años sin la ruta", afirmó, como lo reprodujo este diario.

Duhalde advirtió que costaría una fortuna recuperar la ruta si efectivamente queda sumergida. Y ante este escenario, se espera que Asuntos Hídricos de la Nación y el Ministerio de Obras Públicas en Santa Fe empiecen con el bombeo o con las nuevas salidas por gravedad, que "están estudiadas y son factibles".

Para el dirigente, sería una desproporción dejar que pase esto, comparado con una obra hídrica de poca envergadura: "Con 6.500 metros de canal que en algunas partes tiene profundidad de 2.5 metros, se podría bajar casi 2 metros el pelo de agua de la laguna después de un tiempo prudencial. Porque ese canal transportaría 5 metros cúbicos por segundo que no afectaría a nadie. Esa es la medida que Buenos Aires aceptaría si se hace bombeando. No habría inconveniente desde el punto de vista técnico".

Pero además, advirtió que de cortarse otra vez la ruta 7, quienes más van a sufrir el impacto serán los vecinos de Aarón Castellanos, Rufino, Diego de Alvear, San Gregorio, Alberdi e Iriarte. "Lo más grave es que la cantidad de tránsito que tiene la Ruta 7 no lo aguantaría la Ruta 8 si hay que desviarlo. El flujo de vehículos de ambas rutas sobre una sola, la harían colapsar. Sería un daño de gran magnitud. Es impensable. Aparte como justificaría el Gobierno Nacional que está haciendo autopista la Ruta 7, que viene trabajando hasta Junín, que a futuro no se va a poder usar. Es inviable pensar que se corte existiendo la posibilidad de repararla", describió.

En estos momentos, se está trabajando en un Comité Interjurisdiccional entre Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, junto con al secretaría de Asuntos Hídricos de la Nación para planificar la obras a realizar. "Hasta ahora se trabajaba de forma descortinada, cada provincia por su lado", dijo.

La provincia de Santa Fe tiene un límite en el paso de agua de cinco metros cúbicos por segundo por cada una de sus estaciones de bombeo —cuenta con dos en el sur— hacia Buenos Aires. "Pero hoy a la laguna le entran más de 30 metros cúbicos por segundo. Es como un camión cisterna de 30 mil litros por segundo", aseveró Duhalde, en clara referencia a la imposibilidad del sur santafesino en drenar semejante cantidad de líquidos.

A su juicio, "si nos ponemos a trabajar en serio, en 30 días tendríamos que estar hablando de otra cosa. No estaríamos pensando en que la ruta se corta. Podemos agregar piedras, recomponer en materia de mantenimiento o evitar que las olas peguen en la ruta por ejemplo. Si se hiciera esto, de trabajar y «ponerse las pilas» Nación y Provincia, no tendríamos que volver a hablar del tema".

Medidas

En este marco, la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) tiene previsto distintos escenarios de acuerdo a la situación en la que se encuentra la ruta en esos diez kilómetros críticos. En el caso que el estado de situación sea normal se mantendrá el tránsito en las condiciones actuales de la laguna ( cota 104.30). Es decir que se mantiene el tránsito normal bajo las condiciones que estipula la señalización existente y se continúan con las tareas de corrimiento de defensas metálicas de seguridad y se comienzan con las obras de reconstrucción del pedraplén bajo la metodología Rip Rap.

En caso de estado de situación de riesgo moderado se realizara patrullaje permanente del sector por parte del concesionario y en caso de que amerite establecer la modalidad de tránsito asistido, la metodología a aplicar será la siguiente: se establecerán dos puntos de corte en los extremos de la laguna con asistencia de la policía local (Aarón Castellanos y Diego de Alvear) o Gendarmería realizando el tránsito asistido por medio de móviles del Concesionario de una vez por sentido de circulación. Para esta situación se ha previsto la colocación de la señalización correspondiente, instalación de casillas para el personal policial, móviles de seguridad y banderilleros.

En caso de situación de riesgo por inundación de la calzada, se prevé el desvío por las rutas pavimentadas provincial Nº 14 y nacionales Nº 8 y Nº 33 con una longitud de desvío de 143 kilómetros, con señalización en las intersección de las rutas nacional N 7 y provincial Nº 14, cruce de la 14 y la nacional Nº 8, intersección de la nacional 8 y la nacional 33, e intersección de las rutas nacionales 8 y 7 (Rufino). En los respectivos puntos de corte se colocarán casillas para el personal de seguridad: Policía o Gendarmería presente en el corte y personal de la Concesionaria


Pedido de Lifschitz

El problema de La Picasa constituye uno de los puntos más críticos de la emergencia hídrica. El miércoles 19 de enero, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, elevó al presidente Mauricio Macri un pedido de financiamiento para una serie de obras clave que ayudan a paliar la emergencia en la provincia. Justamente, la primera obra tenía que ver con La Picasa.

De acuerdo al informe, que La Capital publicó en detalle en edición del domingo 22 de enero, la provincia pide la construcción de la estación de bombeo norte de la laguna, en el departamento General López, con un presupuesto estimado de 50 millones de pesos.

El canal Alternativa Norte, además de conducir los caudales bombeados desde La Picasa, vincula una serie de bajos y lagunas desde su origen en el sector noreste de la laguna, hasta la desembocadura en la laguna El Chañar, a lo largo de 107,4 kilómetros de recorrido.

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