Central
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

La zaga canalla, un tema central

En medio de tantas pruebas, la dupla Gissi-Torsiglieri, que fue la última que apareció en escena, asoma como la más confiable para Coudet, que antes había probado otras tres alternativas.

Después de marchas y contramarchas, de aciertos y errores, de apuestas y resultados, en Central hay una zaga central que parece más establecida que cualquier otra. Y casualmente es la combinación de nombres que menos participación tiene en conjunto. Los jugadores a los que se hace referencia son Dylan Gissi y Marco Torsiglieri, quienes jugaron juntos en dos ocasiones, la primera de ellas casualmente en un partido eliminatorio, contra Boca por la Copa Argentina. Luego repitieron ante Independiente, por el torneo local. Antes de eso Eduardo Coudet había probado con otras tres combinaciones (Burgos-Torsiglieri, Burgos-Menosse y Gissi-Menosse).

No fue poco lo que se habló de los inconvenientes que tuvo Central desde que comenzó el semestre en relación a la falta de solidez defensiva, haciendo hincapié, de manera lógica por cierto, en las ausencias de Donatti, Alvarez y Pinola (los dos primeros transferidos y el tercero lesionado). Pero de nada sirve seguir haciendo hincapié en el mal de ausencias. La realidad obliga a un reordenamiento con los nombres que hay. Así de simple.

Y en esa solidez, o falta de solidez, los zagueros centrales forman parte intrínseca, pero sin ser los únicos y verdaderos responsables de todos los errores que puedan cometerse. A los costados y más adelante hay siempre un equipo que debe colaborar para que los del fondo no queden tan expuestos. Y a este Central eso parece costarle más que en otras épocas. Sin ir más lejos fue la lectura que hizo Pinola tras el partido de Vélez, cuando salió a respaldar a sus compañeros (Burgos y Torsiglieri) y algo similar realizó Musto la semana pasada.

De igual forma, que Coudet haya metido mano tantas veces, probando distintas duplas porque veía que no daba en la tecla, es un indicio que no sólo no merece ser pasado por alto, sino que es el principal indicador de los inconvenientes que mostró el equipo en esa faceta.

En el medio de tantos enroques, Gissi y Torsiglieri ya jugaron dos partidos y es difícil sostener que haya un asentamiento y una coordinación establecidas. Cuenta el papel que cumplieron contra Boca, pero sobre todo el resultado. Es que en ese partido, del que dependía la continuidad de Central en la Copa Argentina (y posiblemente del entrenador), fue el propio Chacho quien decidió apostar por una dupla que hasta ese momento no había tenido minutos en cancha. Toda una apuesta. Repitieron con el Rojo y de allí la sensación de que hoy son los protagonistas sobre los que recae la mayor confianza.

No obstante, todo lo ocurrido antes cuenta. Y hace a la historia. Porque hubo pruebas y pruebas. Burgos-Torsiglieri fue la zaga central que arrancó, hasta que el partido de Vélez marcó un quiebre. Es que después de eso el ex Boca salió del equipo, hasta el choque con el xeneize.

Fue así que aparecieron las chances para Menosse y para Gissi, quien se incorporó con el torneo ya empezado y que hizo su debut recién en la cuarta fecha, contra Atlético de Rafaela, aunque como marcador de punta por derecha.

Una lectura rápida apuntaría a que la elección de los refuerzos (en esa condición llegaron Menosse, Torsiglieri y Gissi, ya que Burgos estaba en el plantel) en esa línea no fue la más correcta. Pero podría ser también apenas un reduccionismo, una forma muy parcial de mirar las cosas. Sí es un hecho que el puesto de defensor y de arquero suelen someterse a otro tipo de análisis, más descarnado si se quiere, por la simple razón de que el error suele traer consecuencias más pesadas. Para ejemplificar esto alcanza con observar lo que ocurre con Teo Gutiérrez, por quien se invirtió mucho más que por el resto. Parece una mera anécdota (aunque no lo es) que el colombiano no haya podido demostrar todo su potencial y que la humildad del Chaqueño Herrera alcance para paliar, o al menos maquillar, la situación.

Con sus cambios, Coudet dejó en claro que le llevó un tiempo más complejo que el esperado en esto de encontrar la zaga central. Por los antecedentes, nadie parece tener el puesto asegurado, aunque sí está la sensación de que, salvo un contratiempo o algún rendimiento muy por debajo del nivel esperado, Gissi y Torsiglieri, el último banco de prueba, hoy corre con cierta ventaja.

Pinola

En la pretemporada, Pinola (ayer empezó a caminar sin muletas) ya podría trabajar sin problemas. Será un "refuerzo" para el Canalla.

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