Edición Impresa
Lunes 18 de Noviembre de 2013

La vuelta de CFK, futuro y debate por la historia

El regreso de Cristina Fernández de Kirchner viene a despejar fantasmas. Elecciones y fallo por la ley de Medios, dos hechos políticos principales de 2013 ocurrieron con la presidenta fuera de escena.

El regreso de Cristina Fernández de Kirchner viene a despejar fantasmas. Elecciones y fallo por la ley de Medios, dos hechos políticos principales de 2013 ocurrieron con la presidenta fuera de escena. Y el país siguió andando.

    Si su buena salud es consistente, y evidente —como indican los partes médicos—, muy rápido habrá quedado atrás la barrosa ciénaga de malos presagios que se agitaron desde la oposición política y mediática.

   A partir de hoy se inaugura un nuevo tramo del recorrido kirchnerista que ya promedia el año once en el poder. El gobierno que sorprendió, acertó y se equivocó, siempre con su propia marca de estilo, sin embargo, a partir de hoy enfrenta unos desafíos a futuro de gran envergadura. Los dos principales: tocar las cuerdas adecuadas en la gestión económica, y mantener, profundizar y usar el liderazgo de su jefa para garantizar una sucesión triunfante para 2015.

   Las potentes medidas de transferencia de recursos en el último semestre no alcanzaron a penetrar como el kirchnerismo lo esperaba. Se vio en las urnas. La presidenta regresa con una imagen positiva (levemente superior al 50 %), casi veinte puntos superior a los discretos 33 puntos nacionales que obtuvo el FpV en octubre. ¿Podrá CFK encontrar la fórmula para contener tensiones internas, neutralizar amagos de fractura, recrear expectativas de continuidad del ciclo a la vez que ponerle nombre y apellido a un hipotético sucesor?. Son preguntas apresuradas, insisten los referentes principales del kirchnerismo.

Agenda de opinión. Pero se tornarán, esas preguntas, cada día más calientes bajo el sol del verano, a excepción que los hechos políticos de gestión que se vienen sacudan y construyan una agenda de opinión pública a la medida de los deseos de la Casa Rosada.

   La oposición coincidió hasta antes de las elecciones en una planteo que obtuvo un relativo éxito: votar contra el gobierno para frenar “la pretensión reeleccionista” de la presidenta. Nunca existió un proyecto de esas características en el oficialismo. Ni con un hipotético 55 % de los votos (en octubre) el FpV hubiera tenido chance de controlar dos tercios de ambas Cámaras para encarar una aventura de reforma constitucional.

   Apenas rascando un poco, lo que aparece debajo de la consigna opositora “no a la reelección” no se relaciona con el futuro, sino con el pasado: evitar que CFK entre en la historia como la presidenta que más transformó a la Argentina después del Perón del 45 / 55. Y debilitar o provocar el descarrilamiento del gobierno en los próximos dos años.

   En eso radica un debate de la Argentina a partir de hoy. Nadie nunca creyó que se venía la reelección, la cuestión que atormenta a la oposición es que CFK logre quedarse con “la historia”, una perspectiva cultural positiva de las mayorías sobre su gobierno. Si lo lograra, el candidato del FpV para el 2015 surgiría, más tarde o más temprano, más jacobino o más moderado, desde la trama peronismo kirchnerista. Y entonces, el deseado “fin de ciclo” opositor podría caer en desgracia.

Comentarios