Escenario
Viernes 27 de Mayo de 2016

La vuelta al primer amor

La cantante acaba de reeditar su Cd debut, "lÎlÂ", y lo festeja esta noche con un show.

Hace 20 años Ethel Koffman grabó su primer disco, "Lîlâ", y la impronta de este debut, su sonoridad tan particular, marcó definitivamente su trayectoria. Por eso la cantante rosarina decidió reeditarlo y también presentarlo con los mismos músicos que participaron en la grabación del CD. El show será hoy, en el teatro de la Plataforma Lavardén, y los músicos que subirán al escenario son un gran seleccionado: Leonel Lúquez (piano), Luis Giavón (oboe), María Jesús Olóndriz (violoncello), Marcelo Petetta (guitarra), Pedro Alfieri (contrabajo), Débora Abecasis (flauta traversa), Juancho Perone (percusión), Rodolfo Marchesini (violín), Belén La Rocca (violín) y Paula Weihmüller (viola). Como cantantes invitados participarán Jorge Fandermole y Georgina Hassan.

   En "Lîlâ" se versionan temas de María Elena Walsh, Jorge Fandermole, Fito Páez, Charly García, Rafael Bielsa, Charly Pagura, Alberto Callacci y Carlos Casazza, entre otros. Son canciones populares pero adaptadas a un sonido de música de cámara. Esta noche se tocará todo el repertorio del disco, con arreglos renovados de Leonel Lúquez, y también sonarán canciones de "Anima" (el tercer disco de Koffman) y nuevas versiones de temas de Chico Buarque y otros autores.

   "Un primer álbum siempre es especial, y este para mí es muy importante en muchos sentidos", dijo Ethel Koffman sobre "Lîlâ". "De los tres discos que grabé este es el que más me gustó en cuanto al repertorio y la sonoridad. Además decidimos reeditarlo porque cuando íbamos a tocar a distintos lugares era un disco que no lo podíamos ofrecer porque ya no había más CDs disponibles. No había manera de conseguirlo", afirmó.

   

como un juego. "Lîlâ", con esos acentos, es una palabra que viene del sánscrito. La cantante la descubrió en el libro "Free play: la improvisación en la vida y en el arte", del violinista Stephen Nachmanovitch. "Es una palabra que remite a la creatividad y al juego. Y hace referencia a esos primeros recuerdos de las escenas de juego infantil", explicó. "El concepto es que si esas escenas prosperan y evolucionan a lo largo de la vida es probable que se conviertan en la vocación futura. Yo cuando era chica siempre jugaba a cantar. Y me sentí reflejada en ese concepto de reeditar un juego en la adultez", contó.

   Koffman asegura que lo que distingue a su primer álbum es la sonoridad. "Antes de la era del unplugged, yo ya tenía una idea y un deseo de que la sonoridad del disco tuviera que ver con lo camarístico, que hubiera instrumentos acústicos, sobre todo cuerdas, que trabajaran melódicamente entretejiendo esa sonoridad con la voz", dijo. "El disco también tiene que ver con la música que yo escuchaba de chica. Mi papá era un gran amante de la música clásica y las orquestas. Yo creo que escuché mucha más música clásica que otros tipos de música a lo largo de mi vida", agregó.

   La vocalista —que hace años también es docente de canto— tenía en claro además el repertorio del CD en cuanto a los autores. "El decir de los autores que elegí tenía mucho que ver con lo que yo tenía ganas de expresar en ese momento y por lo que estaba atravesando afectivamente", destacó. "Mi infancia se coló bastante en el disco, mi pasado de maestra, mi predilección por María Elena Walsh. Tampoco podían dejar de estar Charly, Fito y Fandermole. Y sobre todo la dupla de Bielsa con Callacci y de Bielsa con Pagura. Ellos fueron compañeros de ruta de los años 70, en la época de Canto Popular Rosario. Con ellos compartí música, estudio, giras y muchas experiencias", recordó.

   

dos décadas. El recital de esta noche también es un festejo por dos décadas de trayectoria. "Lo importante para mí fue poder sostener un proyecto a través del afecto a lo largo de más de 20 años prácticamente con la misma gente", apuntó Koffman. "Esto no quiere decir que no esté abierta al cambio. Pero me parece que las cosas que sigo sosteniendo es un mérito en mi caso, porque todo esto tiene que ver con redes afectivas", aclaró. "No es fácil en Rosario mantener un proyecto durante tanto tiempo, porque la gente va cambiando o necesita cosas diferentes. Hubo mucha gente que no se dedicó más a la música. Hay gente de mi generación que decidió estar en la política o en cargos públicos. Yo siempre me he mantenido en la docencia y en mi rol de cantante", enfatizó.

   Si bien los 20 años de "Lîlâ" tienen un link directo al pasado, la cantante aseguró que la reedición del disco no está cruzada por la nostalgia. "No me siento una persona nostalgiosa", aseveró. "Más bien soy apegada a lo entrañable, pero de una manera que tiene que ver con la celebración, con poder rescatar cosas de mi historia, de mis producciones y de la unión con los músicos. Me parece que estoy en un momento en donde tal vez por la edad uno necesita sostener ciertas cuestiones. Claro que tampoco hay que cantar durante 30 años los mismos temas porque llevan al aplauso. Pero me parece que no es mi caso", aseguró.


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