Economía
Miércoles 20 de Julio de 2016

La venta en los súper cae en términos reales y cambia el consumo

La facturación por las ventas en los supermercados creció durante mayo el 24,7 por ciento en términos interanuales, mientras que en los grandes centros de compra la mejora fue del 20,7 por ciento, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

La facturación por las ventas en los supermercados creció durante mayo el 24,7 por ciento en términos interanuales, mientras que en los grandes centros de compra la mejora fue del 20,7 por ciento, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Esta evolución se ubicó por debajo del avance registrado por la inflación durante similar período, con una suba acumulada del orden del 44 por ciento.

En los cinco primeros meses del año, la facturación en los supermercados ascendió a $ 110.044 millones, con un aumento del 27 por ciento respecto al acumulado de enero-mayo del año pasado. En tanto, en los shoppings, el acumulado de los primeros cinco meses sumó $ 118.718 millones, equivalente también a un incremento del 27 por ciento respecto a igual período del 2015.

Monocompras. En el contexto de la recesión provocada por la nueva política económica, cambiaron los mecanismos de consumo. El 30 por ciento de lo que se comercializa diariamente en los supermercados son "monocompras" de uno o dos productos, y el gasto promedio es de $ 39. Así lo afirmó Osvaldo del Río, director de la consultora Scentia, durante el encuentro Retail Day organizado por la revista Retail Publishing.

A partir de una muestra de 4,6 millones de tickets se estableció que el gasto promedio es de $ 39 y ,en cuanto a niveles de ingresos, se determinó que los consumidores de niveles de ingresos más bajos son los que hacen este tipo de compras, en un 75 por ciento, y que la mayoría son jóvenes, en un 70 por ciento de los casos.

Las categorías de productos que traccionan el 84 por ciento este tipo de compra son las gaseosas, las leches fluídas, agua mineral, yogures, aceites, cervezas, galletitas saladas, jugos en polvo, agua saborizada y galletitas dulces.

Se estableció que en el caso de los consumidores de menores ingresos, el 53 por ciento de ellos efectúa las compras de lácteos o yogures por la mañana. Además se verificó que el 47 por ciento de las compras de gaseosas y cervezas se realizan durante el período tarde-noche.

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