Escenario
Martes 25 de Octubre de 2016

La unión rioplatense y el apoyo de los de afuera

Con 40 mil personas en las dos noches El Personal Fest dio una vuelta más de tuerca a la música. Con esa cuestión camaleónica que lo caracteriza año tras año se renueva y se aggiorna a los nuevos sonidos sin olvidar y respetando a los estandartes de los diferentes géneros. Un encuentro necesario para escuchar lo que conocemos y también lo que jamás nos imaginamos. Una carta de variadas propuestas donde cada uno se sirve lo que más le gusta.

El festival miró para adentro, resaltó lo nuestro y mostró que no siempre hay que recurrir a las bandas foráneas para garantizar el éxito. En este caso la jugada fue por partida doble. Por un lado el cierre de la primera noche estuvo a cargo de Andrés Calamaro que buscó saldar una cuenta pendiente y reunió a Los Abuelos de la Nada para interpretar un parte de temas. Richard Ashcroft trajo la arrogancia inglesa. Catalogándose a sí mismo como uno de los "mejores cantantes del mundo", ofreció entrega y su gastada voz para una selección de canciones poderosas por momentos y con climas más tranquilos por otros.

El domingo la historia fue más o menos la misma. De cierre los uruguayos de No te Va a Gustar con un show correcto, volátil y con la solvencia que dieron los años, pero la sorpresa del festival fue Stone Giant. Un argentino, un portugués, un chileno y un brasilero transformaron al estadio de GEBA en un antro de hard rock, stoner y grunge. Fue una teletransportación a los 70. Luego Cypress Hill fue como un flashback noventoso que convirtió al predio en una gran pista de rap. Sí, de eso se trata este evento que propone un banquete de sonidos.

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