Donald Trump
Lunes 14 de Noviembre de 2016

La ultraderecha europea refuerza lazos con Trump y apuesta al efecto dominó

El impulsor del Brexit Nigel Farage fue el primer político europeo recibido por el ganador. Le Pen cree que beneficia su candidatura

Donald Trump "es un hombre con quien podemos hacer negocios", afirmó el lider británico Nigel Farage, gran promotor del Brexit y primer político europeo en reunirse con el ganador de las elecciones estadounidenses. El jefe del partido independentista y antieuropeo Ukip tuiteó una imagen de su reunión con Trump en Nueva York. En tanto, la líder de la extrema derecha francesa y firme candidata a ganar las presidenciales en abril próximo, Marine Le Pen, declaró que la victoria de Trump incrementó sus chances en Francia. Su sobrina y diputada del Frente Nacional, Marion Le Pen, anunció que recibió una invitación del equipo de Trump. La extrema derecha europea, que está en claro ascenso, no tardó en celebrar la victoria de Trump sobre Hillary Clinton el martes pasado, mientras los gobiernos del Viejo Continente mantenían un espeso silencio.

Farage hizo su afirmación sobre Trump en un tuit que fue acompañado por una foto de él y el magnate, ambos muy sonrientes en un ascensor dorado en la Trump Tower de Nueva York, una imagen que desató la crítica del gobierno británico. "Fue un gran honor pasar un rato con @realDonaldTrump", dijo Farage en Twitter. "Estaba relajado y lleno de buenas ideas. Confío en que será un buen presidente", apuntó. La reunión fue confirmada por Kellyanne Conway, de la campaña de Trump, quien detalló que ambos "disfrutan mucho en compañía y tuvieron la oportunidad de hablar sobre libertad, las victorias y lo que esto significa para el mundo".

Ante esta encuentro, el gobierno británico aseguró que el líder del UK Independence Party (UKIP, Partido por la Independencia de Reino Unido) no juega "ningún papel" en la diplomacia oficial del Reino Unido, pese a convertirse en el primer político británico y europeo en reunirse con Trump tras ser elegido presidente de Estados Unidos.

No se espera que la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, se reúna con Trump hasta comienzos del próximo año, y Farage insinuó que las críticas vertidas contra el mandatario electo en los primeros días de la campaña por el gobierno británico podrían dañar las relaciones bilaterales. Dijo a The Daily Telegraph que "Trump se rodeó de un equipo de asesores probritánicos, pero no olvida las declaraciones duras contra él de Theresa May y de varios miembros de su gobierno".

Farage fue una figura clave en el referéndum del 23 de junio pasado que determinó la victoria del Brexit, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. El año pasado, May —quien habló por teléfono con Trump el jueves último— y su predecesor, David Cameron, habían descripto al republicano como "divisivo" y "equivocado" cuando pidió prohibir la entrada de musulmanes en Estados Unidos. En esa época nadie imaginaba que el magnate llegara a la Casa Blanca.

Francia. Del otro lado del Canal de la Mancha también hubo alabanzas para Trump. La líder del derechista Frente Nacional de Francia, Marine Le Pen, declaró que la victoria de Trump aumenta sus posibilidades de cara a las elecciones presidenciales en Francia en abril de 2017. Según sondeos, Le Pen tiene grandes chances de llegar a la presidencia de Francia. Le Pen felicitó publicamente a Trump la noche de la victoria, pero no en conversación telefónica, sino por medio de las redes sociales. Ayer agregó que Trump "ha hecho posible lo que hasta ahora se había presentado como imposible. Es una victoria del pueblo contra las élites", dijo la líder del Frente Nacional, para quien se puede "dibujar un paralelismo con Francia". Su victoria "es una piedra adicional en la construcción de un nuevo mundo, destinado a reemplazar el antiguo".

La dirigente, hija de Jean-Marie Le Pen —quien en 2002 disputó y perdió un ballottage presidencial con Jacques Chirac— auguró que "también en Francia el pueblo pueda patear el tablero en torno al cual las élites se reparten lo que debería ser de los franceses. Todas estas elecciones son casi referendos contra esta globalización salvaje que nos está siendo impuesta, que le está siendo impuesta a los pueblos y que hoy muestra muy claramente sus límites", concluyó la candidata a las presidenciales del 23 de abril de 2017, a las que la extrema derecha llega mejor posicionada que el oficialismo socialista del presidente Francois Hollande.

Invitada. Por lo pronto, el presidente electo estadounidense parece querer reforzar sus lazos con la familia Le Pen. Al parecer apuesta a una victoria de Marine. Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la candidata, diputada y joven promesa del Frente Nacional, anunció en Twitter que había aceptado una invitación del jefe de campaña de Trump, Stephen Bannon, para "trabajar juntos". Bannon es el director del portal de noticias de la derecha alternativa Briebart, miembro del equipo para la transición entre Trump y la administración de Barack Obama, y suena como integrante del gabinete.

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