Economía
Miércoles 23 de Noviembre de 2016

La UIA pidió bajar impuestos y Macri los alentó a revisar los convenios laborales

En el cierre de la conferencia industrial, el gobierno ratificó su propuesta flexibilizadora. Sturzenegger defendió la política monetaria.

Una suerte de negociación a cielo abierto se vivió en los dos días que duró la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA). El gobierno nacional reclamó a los industriales que inviertan y los empresarios se quejaron de la recesión y la suba de importaciones. Como salida, la cúpula de la central fabril propuso un plan de reducción de impuestos. El presidente Mauricio Macri y su ministro de Trabajo, Jorge Triaca, devolvieron otra propuesta: rediscutir todos los convenios laborales para bajar salarios.

Al cerrar la conferencia organizada por la entidad fabril, el jefe del Estado insistió en la necesidad de "abrirse al mundo". Pero eso, dijo, no se puede hacer con "convenios laborales del Siglo XX". Por eso, llamó a "discutir todos los convenios laborales de vuelta".

Horas antes, el ministro Triaca había instado a los sindicatos y empresarios a "dar ese debate".

La apuesta a reducir el salario fue uno de los planes que expuso el gobierno frente a una conducción industrial que arrancó la conferencia anual preocupada por la caída de la actividad, superior al 4,5 por ciento en el año, y la apertura de importaciones.

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, les advirtió el primer día que el modelo de sustitución de importaciones "ya no existe". Ayer, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, se quejó de las críticas empresarias a su política de tasas altas de interés.

Tras señalar a la central fabril como su crítico más acérrimo, rechazó los reproches y recordó que los objetivos de la entidad se vinculan con una "inflación baja y estable" junto con un "mayor crecimiento económico".

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Adrián Kaufmann Brea, eligió repartir la culpa por la caída de la actividad industrial, castigando al gobierno anterior. Pero para no pelearse demasiado con la realidad pasó un reclamo a la actual administración. Pidió reducir la presión tributaria. "El tema es clave", dijo.

De hecho, la entidad propuso 10 medidas fiscales específicas para promover la competitividad.

Demandó un régimen de amortización acelerada de bienes y/o desgravación de parte del monto invertido del resultado impositivo en Ganancias y un régimen de devolución anticipada del crédito fiscal de IVA. También la deducción de intereses sobre el capital propio destinado a la inversión.

Además, pidió bajar al 30 por ciento la alícuota del impuesto a las ganancias para empresas y, eventualmente, aplicar un impuesto adicional sobre utilidades distribuidas, alentando la reinversión de utilidades.

La entidad también sugirió ampliar los porcentajes de cómputo de las contribuciones patronales con el IVA y restablecer el límite máximo de remuneración sujeta a contribuciones a cargo de los empleadores. También pidió reimplantar el sistema de ajuste por inflación.

Finalmente, propuso eliminar el impuesto al cheque y reemplazar el impuesto sobre los ingresos brutos por un impuesto final sobre ventas. El plan de la central alienta la exención para la actividad industrial o bien "la aplicación de una alícuota reducida uniforme y sin distinción por lugar de fabricación".

Colapso

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, negó que el plan económico lleve a la Argentina hacia un "colapso" al sostener que ya se consiguió "evitar una crisis que era casi irreversible". En la 22ª Conferencia Industrial de la UIA, el funcionario le contestó así a los economistas del Frente Renovador Roberto Lavagna y Aldo Pignanelli.

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