Agroclave
Sábado 28 de Mayo de 2016

"La tecnología debe aportar a la producción popular"

Impulsan una formación que también incluya el trabajo con pequeñas empresas y en relación con las problemáticas sociales.

"Un productor de verdura de las afueras de Rosario o los trabajadores de un taller textil cooperativista no acceden a las herramientas que permite la ingeniería. Por ello, el rol social del ingeniero es trabajar para que las tecnologías sean de uso popular", dice Lucas Gorosito, alumno de 25 años que cursa el quinto de la carrera de ingeniería industrial en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

   "La producción popular democratiza a la economía al acercar a los productores, eliminar los abusos de los intermediarios y utilizar técnicas para mejorar la eficiencia de los productores. La tecnología es uno de los cuatro factores de la producción, junto a la economía, el capital y el trabajo, por lo que también debe llegar a todos los sectores", remarca Lucas.


Acceso a la tecnología


Para Virginia Stante, de 23 años y cursando el cuarto: "La tecnología debe orientarse a todos los sectores para democratizar al conocimiento y las fuerzas productivas".

   En tanto, Ernesto Bua, de 25 años y quinto año, también de Ingeniería Industrial, señala que "los profesores siempre dan ejemplo de cómo se trabaja en una empresa, pero en general hablan de multinacional, en las que se produce en gran escala. Es raro que tomemos el caso de una cooperativa o un ejemplo de emprendorismo". Pero advirtió que "ahora hay una material electiva, emprendedorismo, en quinto año".

   "Se estudia sobre cómo lograr más producción. Pero, también así se pueden justificar que se produzcan despidos, ya que el trabajo es entiende como un factor productivo más, se lo piensa como la base de la sociedad", remarca.

   "Si consideramos al trabajo como mercancía incurrimos en un error, ya que es un derecho. La ingeniería debe avanzar en la eficiencia, la optimización de los procesos, pero también hay que tener en cuenta que será el empresaries quien luego de nuestra intervención puede decidir cómo aplicarla", admite Lucas.

   Juan Ruano, tiene 20 y cursa segundo año. "Hasta segundo año vemos matemática, física y química a lo loco. Así que estamos muy lejos aún de las prácticas".

   Para Virginia: "Uno de los problemas de la carrera es que empezamos sin que te expliquen qué vas a hacer cuando termines. Son dos años y medio dando matemática y las otras del ciclo básico, sin saber de otras asignatura que están más relacionadas y cercanas a lo que buscás dedicarte. Falta ese incentivo para estudiar y que te abran la cabeza sobre la profesión".

  

Debate en la facultad


Ernesto dice que "en 2014 hubo un gran debate en la facultad sobre la carrera. Se debatía si debía ser de 5 ó de 6 años y tener un ciclo básico más extendido. Se busca una menor deserción, Sobre unos mil ingresantes al año, en segundo queda cerca de la mitad. El extender el ciclo básico permite un mayor acceso a quienes no vienen con una formación en escuelas técnicas. También se quería implementar títulos intermedios, técnicos, para conseguir trabajo mientras se estudia".

   Virginia, explica: "Ahora hay uno título previo, pero es para hacer docencia, nada más. Sólo para ser profesor, pero no es para trabajar en una empresa".

   En tanto, Lucas agrega que "también se requiere materias relacionado a lo social. Pero la única cercana es economía y se la toma desde lo técnico, no de lo social. La carrera es liberal y está alejada de las problemáticas sociales".

   Los estudiantes destacan que "los encuentros, congresos o seminarios son auspiciados por grandes empresas o empresas multinacionales. Así también eligen a los disertantes".

   Pero a Virginia: algunos vienen a graduarse para ser empresarios y hasta creen que podrán ser millonarios".

Pero, resalta que es en "las pequeñas o medianas empresas, "es donde más se aprende y se supone que se puede participar y colaborar para que el emprendimiento crezca".


Las prácticas y el Estado


Sobre las prácticas en el cursado de la carrera, Lucas señala que casi no se realizan prácticas en actividad estatal. "La acordadas con la Municipalidad son las peores, por lo mal pagas que resultan y porque muchas veces son sobre actividades que no tienen nada que ver con nuestra carrera".

    De todas formas, Lucas afirma: "Me gustaría trabajar en el Estado en la función pública, al ser militante tenemos una vocación de servicio y queremos volcar lo que aprendemos a la sociedad".

   Ernesto afirma que "el Estado es quién debe regular y ver qué necesita la sociedad. Pero la formación que se brinda es para el ámbito privado, no se atiende al rol del Estado en la economía y se habla de beneficios, granarias, números y se pierde el tema de lo que son derechos y necesidades".

Mientras que Juan prefiere una consultora independiente: "Trabajar para la industria. pero desde un lugar más individual".


Militancia y participación


Lucas es consejero estudiantil de la facultad y militante de la agrupación Evita, resalta el objetivo de abrir la participación de los estudiantes, "involucrarnos más. Queremos una educación inclusiva, vocación de servicio y mejores condiciones para los estudiantes".

   También admite la falta de politización de muchos estudiantes. Pero Ernesto advierte que "lo mismo pasa en el resto de la sociedad, piensan que la política es para currar. Lucas agrega: "A veces sobran indignados o faltan espejos".

   Y Lucas resalta el valor de la participación y el compromiso con la carrera y la profesión. "Es más fácil extender la regularidad de una materia que modificar el perfil de los egresados, pero es un trabajo y debate de todos los días".

Acuerdos con grupos de trabajadores

"El profesional debe estar comprometido con la comunidad. Con ese objetivo, desde la facultad trabajamos con la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)", dice Lucas. Empezamos este años, desde el Instituto para la Producción Popular (IPP). "La idea es ampliar un poco la mirada y tratar de aportar a la solución de problemas de todos los actores de la producción popular; también trabajamos para que los productos de estas entidades se vendan en el comedor universitario de calle Pellegrini. Por su parte, Juan señala que "en 2015 presentamos el proyecto para hacer un voluntariado con una cooperativa textil. Articulamos tareas con las mujeres que trabajan allí para aplicar técnicas de ingeniería industrial".

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