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Sábado 03 de Octubre de 2015

La Técnica Ovidio Lagos renueva y proyecta su labor en la capacitacion en oficios

La carrera de seis años es cursada por jóvenes y adultos egresados de otras escuelas. Cursos de técnico vial y en hormigón armado.

"Unos doscientas chicos cursan en el turno noche, algunos comenzaron aquí sus estudios y otros que vienen tras estudiar en Establecimientos de Educación para Adultos, bachilleratos, institutos privados o, como los gasistas matriculados, desean ampliar su campo laboral, más allá de lograr un título", indica el arquitecto Gustavo Braconi, director de la Escuela de Educación Técnica Nº467, también conocida como ex Enet Nº5

"La carrera de maestro mayor de obra se cursa en seis años. Pero se permite que los que llegan con un título secundario pueden hacerla en 3 ó 4 años, porque se les reconocen aprobada algunas materias ya cursadas", explica.

Sobre la cantidad de alumnos, señala que "en total hay uno mil alumnos, 450 a la mañana, 250 a al tarde y 300 a la noche, aproximadamente". Sobre el cursado nocturno, explica que "son mayores de 16 y muchos suelen entrar en tercer año, si ya han cursado un bachiller o escuela técnica".

"En los dos primeros son comunes a otros establecimientos, mientras que en tercero empieza la especialización para graduarse en maestro mayor de obras. El título tiene validez nacional y eso implica que a los turnos de la noche concurran chicos del norte bonaerense y entrerrianos, además del sur santafesino".

Además, señala, "en la carrera se implementan materias que apuntan a contenidos relacionados con la administración de obras, gerenciamiento, contratos, normativas, códigos urbanos, reglamentos planificación. Luego de realizado el proyecto, también se estudia cómo se lo aplica. También trabajamos sobre la parte legal, seguridad e higiene".

Prácticas. En tanto, admite que las prácticas se complican porque hay que salir a la calle e ir a una obra. Vamos generalmente a trabajo del municipio o de empresas vinculadas.

"Es importante señalar que, a diferencia del arquitecto que viene de la escuela media y luego en la facultad, nuestro egresado tiene contacto con la obra y tendrán materias como algunas de simulación, pasantías y eso lo acerca mas a la profesión", sostiene Braconi.

"Las practicas preprofesionales y las pasantías se implementan en sexto año. Ahora comienzan en 2016, con dos horas semanales, un docente de la asignatura y otro que es de apoyatura para salir de la escuela".

Obras viales. "En los 50 ya había un curso creado por el Consejo Nacional de Educación Técnica (Conet), pero en los 90 dejan de funcionar y quedan como cursos informales. En la escuela se halla el de obras viales y otros que es de hormigón armado", donde concurren unos 30 alumnos, es una salida laboral. El de hormigón armado es una especialización en cálculo y cumplió 50 años.

En tanto, admite que situación en el área de la construcción está mejor que en otros tiempos. Además, la escuela también se abre más a la comunidad. Hay una buena vinculación con la Cámara Argentina de Construcción y la Universidad Tecnológica, con quienes siempre se organizan cursos para promover conocimientos e invitar a los alumnos a realizar estudios superiores en la Universidad".

"La Cámara Argentina de Construcción nos invita todos los años a dos cursos, para 5 y sexto año. Llevamos 25 chicos de sexto a un curso de 8 clases con trabajos prácticos, teleconferencias que permiten interactuar con varias provincias"."Siempre, algunos profesores, al tener relaciones con empresas viales, recomiendan a alumnos. Hay una salida laboral casi asegurada.

 

Inversión de la Nación. En tanto, indica que "la provincia financia a la escuela, La provincia financia y se hace cargo de los salarios. Pero tenemos importantes obras y planes de mejoras impulsados por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet). Así, desde la Nación nos equiparon prácticamente todo el taller y los insumos. También financia la capacitación en planes como el Conectar igualdad y el de "Tramas digitales, que es de formación para docentes".

Hay otras dos escuelas técnicas en Rosario. Una está en Las Flores, que ya tienen sus primero egresados pero recién este año tiene se edificio propio, sobre la conectora de la Circunvalación y San Martín. La otra se halla en Zona Oeste, en Saavedra 6200. Ambas tienen buenos edificios y comenzaron a funcionar en establecimientos prestados, anexos, escuelas primarias. Aún, en algunos casos, les faltan crear horas, y pasara un tiempo hasta que empiecen a funcionar en forma adecuada.

Continuidad. En primero año hay 6 divisiones de unos 25 alumnos, y en sexto son cinco de unos 18 chicos. No hay un registro de marcado abandono, tampoco sucede que se incorporan muchos durante el cursado, son casos puntales de alumnos que vienen de otra escuela.

Sobre el cuerpo docente, Braconi señala que ahora son pocos los profesores que son profesionales de la ingeniería. Se registran más arquitectos, dedicados al calculo de instalaciones o sistemas constructivos,

"En la escuela trabajan en total unos 200 docentes, algunos con una dedicación que abarca muy pocas horas y otros que llegan a tener 40. Son los de materias generales, son ejercidas por una mayor cantidad de docentes, en proporción al resto del personal, pero tienen una menor carga horaria.

El director advierte que "al no ser una escuela barrial, los chicos son de distintos sitios de la ciudad, o de afuera de Rosario. Se trata de una conformación social distinta a escuelas establecidas en una zona determinada, aquí vienen al centro desde diversos puntos".

También explica que "los alumnos tienen para entretenerse, la carga horaria es mucha ya que arrancan a la mañana en el taller los de primero y segundo, y por la tarde van al taller. Algunos tienen tiempo para volver a sus casas, otros comen aquí. Salen a las 7 de la mañana y recién vuelven a sus casas a las 19".

La escuela industrial

Un grupo de jóvenes ingenieros de Rosario impulsaron en 1944 la creación de una escuela industrial. En aquel entonces sólo funcionaba un establecimiento de ese tipo, anexo a la Facultad de Ciencias Matemáticas. Eligieron la zona norte de Rosario para levantarla, ya que además de la populosa barriada, era vecina a pueblos, desde el norte de San Lorenzo, donde la industrialización.
  Con el trabajo de la comisión directiva de la Asociación de Ingenieros de Rosario, se aprobó el 17 de julio de 1944 el proyecto para organizar para el año siguiente la escuela industrial que creían necesaria.
  Poco después, el 8 de septiembre se reunieron representantes de entidades de la ciudad y quedó conformada la Comisión Organizadora de la Escuela Industrial Zona Norte. La mesa ejecutiva fue encabezada por Juan H. Caesar (presidente), Francisco Lima y Olmedo (vicepresidente) y José Salinas, como secretario, entre otros miembros de la nueva entidad.

Pedido vecinal. En tanto, el barrio se movilizó y reunieron más de veinte mil firmas, en un petitorio al Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, con el pedido de la creación de la escuela. Finalmente, el 23 de diciembre se firmó el decreto que creó a la Escuela Industrial de la Nación, Zona Norte.
  Hoy, además del establecimiento de Corrientes al 600, los alumnos de la Escuela Técnica Nº467, también aprenden y practican en los modernos talleres instalados en los galpones de Canning y Junín.
 

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