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Sábado 28 de Agosto de 2010

La tarea de elegir una escuela

Laica o religiosa, pública o privada, la del barrio o a la que fueron los padres y abuelos. Estas son algunas de las muchas variables que entran en juego en tiempos que elegir una escuela por primera vez para los chicos convoca al debate familiar. Dos especialistas en educación consultados por La Capital, coinciden en opinar que debe haber acuerdos entre lo que los padres pretenden de la educación de sus hijos y la institución elegida.

Laica o religiosa, pública o privada, la del barrio o a la que fueron los padres y abuelos. Estas son algunas de las muchas variables que entran en juego en tiempos que elegir una escuela por primera vez para los chicos convoca al debate familiar. Dos especialistas en educación consultados por La Capital, coinciden en opinar que debe haber acuerdos entre lo que los padres pretenden de la educación de sus hijos y la institución elegida. También que es bueno dedicarle tiempo a esta tarea y hacerle caso a las impresiones que nos dejan las visitas a los colegios.

"Se busca mucha información para comprar un electrodoméstico costoso, o más si se trata de electrónica, pero no siempre se toma el mismo trabajo para elegir escuela", advierte Alicia Pintus, una reconocida educadora y supervisora docente del Servicio de Enseñanza Privada del Ministerio de Educación de Santa Fe, sobre la necesidad de otorgarle valor a esta tarea.

Límites y posibilidades

Pintus dice que algo que siempre recomienda cuando amigos o conocidos la consultan sobre esto, "es que debe haber una coincidencia entre lo que los padres pretenden de la educación de sus hijos y lo que la escuela propone". En otras palabras considera que hay que prestarle atención a inquietudes como "qué consideran que es aprender, cómo quieren que los maestros enseñen a sus hijos, cómo esperan que sea la relación maestro-alumno y de qué modo los padres participarán o intervendrán en el proceso, qué límites y posibilidades establece la escuela, en qué aspectos se cruzan y se articulan los discursos familiares y los escolares respecto de lo que se piensa acerca que es la educación".

La intuición también vale

Según la educadora, no hay que dejar de lado "un aspecto más intuitivo" como es "revisar qué sintieron los padres cuando fueron a consultar", es decir "aunque no se sea un analista institucional, el clima institucional comienza a percibirse al traspasar el umbral de la entrada". Y dice que también es importante que aún desde pequeños "los hijos puedan prestar un acuerdo básico o mínimo a la elección".

"En lo personal, —confiesa Pintus— preferiría una escuela que valore integralmente las distintas dimensiones que hacen al conocimiento, que incluya el desarrollo y la promoción de habilidades no sólo cognitivas, sino también sociales; además despertar la curiosidad y el interés por aprender. Que sea un ámbito seguro para socializarse a través del aprendizaje escolar, con una disciplina flexible, que apunte a desarrollar una conciencia moral autónoma, con un claro código de convivencia que permita instancias de reflexión".

Más opiniones

"Considero que elegir una escuela para un hijo propio es elegir qué queremos que nuestro hijo sea", opina el doctor en psicología Norberto Boggino, un destacado experto en materia educativa. Para él esta elección presenta "como cuestión primordial el posicionamiento ideológico y político que los padres tengamos".

"Ubicarnos en la vereda de lo público, de la educación pública con todo lo que ello implica, conlleva un posicionamiento respecto de la sociedad que queremos para nosotros y para nuestros hijos. Un posicionamiento muy diferente a que si nos paráramos sobre la vereda de lo privado. Y esto no tiene que ver solamente con la educación de gestión pública y / o de gestión privada, sino con una postura ante la vida propia y la de nuestros hijos".

Boggino asegura que en el deseo de las familias siempre está "una buena escuela para su hijo". Recuerda entonces que lo difícil de definir lo bueno y lo malo de cada institución. "Todos sabemos que en cualquier escuela (pública o privada), hay docentes que aman su labor y que tienen una excelente formación profesional, y también que coexisten con otros colegas que tiene diferentes intencionalidades y capacitación".

El educador prefiere resumir la opinión sobre qué tener en cuenta a la hora de pensar en la escolaridad de los chicos al decir: "En verdad, lo que quiero para mi hijo cuando elijo una escuela, no es más ni menos, que lo que quiero para mí".



 

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