AFA
Domingo 08 de Enero de 2017

La superliga no termina de arrancar

Central adhirió al estatuto y se destrabaría la rescisión de FPT, pero sólo eso. Todo aún verde

La superliga fue aprobada en julio de 2016, por 70 votos a favor y 1 solo en contra: el del presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Mario Giammaría, que entonces ya advertía que era la puerta de ingreso a las sociedades anónimas. El nuevo formato se incorporó al estatuto de la AFA para que funcione dentro de ella y ese fue el consenso al que se llegó para tener la aprobación del ascenso y que la Fifa también diera el okey, que nunca llegó. Por eso, medio año después aún está verde, su estatuto no fue aprobado por todas las partes ni lo será en estas condiciones y hasta ahora sólo sirvió para ahondar más la grieta entre la primera y el resto. Recién ahora que Central adhirió, se espera que sirva para facilitar la rescisión del contrato con Fútbol para Todos. Apenas esa sería hoy su razón de ser, porque la conformación definitiva y el funcionamiento están lejos de concretarse.

El estatuto de la superliga (no confundir con el de la AFA ni con el nuevo que hará llegar la Fifa) fue trabajado durante varios meses por los clubes, pero cuando llegó la hora de firmarlo el cisma con el ascenso se hizo evidente cuando quedó establecido el reparto del dinero del futuro contrato de la TV. Pero además de que faltaban las firmas de Gimnasia y Temperley (uno porque iba a elecciones y el otro porque quedó acéfalo tras la renuncia de su presidente Hernán Lewin), Central se negó a último momento a adherir luego de que modificaran el artículo 1º, en desacuerdo con el método usado para medir audiencia de televisión y hasta por la conformación del órgano de conducción. Pero sobre todo por el artículo 1º, que fue cambiado respecto del borrador original y que habilitaba la posibilidad de conformación de sociedades anónimas.

Desde noviembre que Central viene manteniendo esa postura pero recibió presiones de muchos sectores para que firme, como condición para que pueda destrabarse la rescisión del contrato de FPT, ese dinero (no acordado aún) se vuelque a los clubes y así se pueda negociar un nuevo contrato de TV, ya que la Comisión Normalizadora no tiene facultades para eso y sí los clubes integrantes de la superliga

Central adhirió entonces ad referéndum de la aprobación de la comisión directiva, lo mismo que hizo Newell's en noviembre pasado, aunque las firmas tendrían carácter de irrevocables. Tampoco eso hoy parece ser relevante, porque para que el estatuto se formalice se necesita la aprobación de todos los clubes de la B Nacional, en pie de guerra con los de primera. Y si se llegara a un acuerdo inclusive, faltaría la aprobación de la Fifa, que no vería con buenos ojos varios artículos.

Así las cosas, la superliga por ahora es una ilusión, que en caso de conformarse serviría para un instrumento clave: discutir el nuevo contrato de TV con privados, tarea en la que tendría mayor participación el dirigente de San Lorenzo Marcelo Tinelli. Desde aquel "nació la criatura" del titular de Racing, Víctor Blanco, a hoy, nada todavía alumbró en serio.

Mucha charla. Una reunión en AFA, con los vices de Central, el presidente de Newell's, el de Boca y otros. La superliga no funciona.

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