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Sábado 01 de Octubre de 2016

La sonda Rosetta cumplió su proeza posándose en el cometa que seguía

Recorrió 7.900 millones de kilómetros durante 12 años hasta alcanzar al cuerpo celeste. Un hito en la exploración espacial.

Tras posarse ayer a la mañana sobre el cometa 67P Churyumov-Gerasimenko, la sonda Rosetta dejó de mandar señal de radio y concluyó con éxito la misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) iniciada hace más de 12 años, mientras aún quedan por analizar gran parte de los datos enviados desde el espacio, que podrían ayudar a entender cómo fue la formación del Sistema Solar.

Rosetta tocó la superficie del cometa que orbitaba desde agosto de 2014 a las 7,39 hora de Argentina, y mandó datos durante 40 minutos más, hasta que sus equipos de apagaron definitivamente.

La sonda utilizó sus últimas fuerzas para acumular la mayor cantidad posible de imágenes y datos. Su meta era tomar fotos cercanas, "aspirar" los gases, medir la temperatura del cometa 67P —apodado Churi— y su gravedad.

Rosetta impactó en una región de fosas activas en la "cabeza" del cometa, una mole de hielo, piedra y polvo de 10.000 millones de toneladas.

El final espectacular puso punto final a una misión decidida en 1993 por la Agencia Espacial Europea, con el propósito de comprender mejor nuestro Sistema Solar. Los cometas, aparecidos hace 4.500 millones de años, forman parte de los objetos más primitivos del sistema planetario.

La misión costó 1.400 millones de euros y recogió datos que van a ocupar a los científicos "durante décadas", según la ESA.

En su viaje hasta el cometa descubierto en 1969 por los astrónomos ucranianos Klim Churyumov y Svetlana Gerasimenko, Rosetta recibió el impulso gravitatorio de la Tierra y Marte ya que no existe un cohete lanzador capaz de enviar la sonda directamente hasta el cometa.

"La misión ha sido fantástica tecnológicamente por sus logros", destacó el director adjunto del centro de control de operaciones de la ESA, el barcelonés Juan Miró. "Primero, hemos tenido un satélite muy robusto en órbita durante 12 años en un entorno muy agresivo, y funcionó perfectamente", dijo. "Segundo, encontramos al cometa a 500 millones de kilómetros de distancia y a una velocidad entre 50.000 y 100.000 kilómetros por hora. Tercero, a 10 años del lanzamiento logramos entrar en la órbita del cometa, algo que requiere unos cálculos muy precisos, que se han hecho en el centro de control de operaciones", explicó.

La sonda no fue diseñada para ser desconectada y por eso fue un reto para el equipo de control de vuelo forzarla a entrar en un modo especial. Fue posible mediante un software que se cargó el jueves y que permitió que cuando Rosetta tocó la superficie se desconectase.

Durante los más de dos años que la sonda estuvo rondando el objeto montañoso acumuló más de 100.000 imágenes y lecturas de instrumentos, los que permitirán una mirada sin precedentes al comportamiento del cometa.

La sonda inclusive lanzó un pequeño módulo que descendió en la superficie del cometa en noviembre de 2014 para recoger información adicional, un hecho histórico en la exploración espacial. Se trata de las peripecias del robot-laboratorio Philae.

El cometa Churi se dirige actualmente hacia la órbita de Júpiter. Seguirá alejándose del Sol en su trayectoria elíptica, hasta unos 850 millones de kilómetros de distancia de nuestro astro rey. Y con él se alejarán los restos de Rosetta, con más de 7.900 millones de kilómetros encima desde su lanzamiento en 2004.

"Ahora es como una bella durmiente", comentó Roger Bonnet, desde el laboratorio de ESA.

La porosidad del cometa es superior al 70 por ciento, lo que significa que está vacío en un 70 por ciento y eso ha confirmado que los cometas están hechos de hielo y polvo. Tiene moléculas orgánicas muy complejas con carbono e hidrógeno, que contienen los elementos básicos que pueden llevar a la emergencia de la vida.

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