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Sábado 21 de Julio de 2012

La sociedad y sus propias limitaciones

Para Marisa Bollatti, el desafío es que la sociedad supere sus propias limitaciones y abra más oportunidades. Se lamenta que aún convivan la indiferencia, la ignorancia y la discriminación ante la discapacidad: "El problema aquí lo tiene la sociedad que les cierra las puertas y no les brinda las posibilidades para que ellos se desarrollen en lo que les gusta".

Piensa que "considerar a alguien incluido supone valorar la diversidad humana, las diferencias y particularidades de cada persona, donde todos aprendemos de todos, partiendo de la aceptación y el respeto de la diversidad como un valor fundamental y enriquecedor. Donde una «sociedad inclusiva» reconozca la ciudadanía y el ejercicio pleno de los derechos para todos sus miembros, con solidaridad, justicia y equidad. Nos falta para llegar a esto, aunque tengamos todas las leyes que lo garanticen".

Explica luego que esa es la razón que justifica lo que hacen desde la asociación donde trabajan (Aisdro) "por la cultura de la diversidad, de la solidaridad, de la justicia y el respeto por la dignidad humana".

En ese sentido, recuerda que Aisdro es parte de la Red IAS, conformada por distintas asociaciones argentinas que trabajan por la inclusión plena de las personas. "Nos unimos porque coincidimos con una política de la inclusión bien clara, sin dobles discursos, porque no se puede decir que se trabaja por la inclusión y hacer actividades segregadas", opina.

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