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Sábado 26 de Junio de 2010

La Simón de Iriondo festeja sus cien años de educación

El día que la Escuela Nº 6.055 Simón de Iriondo inició sus clases contaba con 125 chicos, fue en un edificio modesto ubicado en ese entonces en la esquina de Alemania y Suiza de Rosario.

El día que la Escuela Nº 6.055 Simón de Iriondo inició sus clases contaba con 125 chicos, fue en un edificio modesto ubicado en ese entonces en la esquina de Alemania y Suiza de Rosario. La escuela creció y cien años después recibe a unos 750 alumnos. Mañana, 27 de junio, celebra su centenario.

  Como la mayoría de las instituciones educativas, la Simón de Iriondo surgió por la necesidad de contar con un centro educativo en el barrio. Con la diferencia que esta fundación coincide "con el primer centenario de nuestra Nación", según indican desde la escuela y sobre la que agregan que "su creación se enmarca en la Ley Lainez, promotora de la difusión de escuelas públicas en los territorios que no contaban con su presencia".

  Lo cierto es que la escuela llegó a un barrio "de calles sin empedrar, de casitas precarias que carecían de los servicios públicos y se convirtió poco a poco en un referente cultural de Barrio Ludueña".

  "Un alambrado con trozos de madera rodeó por mucho tiempo a la escuela, algunos de sus maestros decían que sus paredes eran de cristal", recuerdan desde la institución sobre aquella época.

 

Vecinos movilizados

 

  Con el paso del tiempo la matrícula sumó más alumnos y el espacio inicial se volvió insuficiente. Eso impulsa a los vecinos y padres a movilizarse y a reunir fondos para la compra de un terreno cercano. "No escatiman esfuerzos a la hora de trabajar para recolectar dinero y entregarlo al Consejo Nacional de Educación", repasan desde la escuela.

  Ese compromiso colectivo lleva a que en 1941 se firme la transferencia del terreno ubicado en Suiza y Junín, que quedará oficialmente inaugurado un año más tarde.

  Como dato de color, desde la escuela recuerdan que también es en 1942 que se gestiona la donación del timón del Ex Crucero 25 de Mayo que pertenecía a la Dirección General de Navegación y Puerto de Rosario. "Dicho timón está hoy ubicado en el hall de entrada y se ha convertido en símbolo de la institución, ya que refiere a un trazo de rumbo, dirección o guía de todos aquellos que trabajan y habitan sus aulas", agregan.

  El establecimiento recibe el nombre de Simón de Iriondo (fue gobernador de Santa Fe en dos períodos: 1871 y 1878), cuando se consuma la transferencia definitiva a las provincias de los establecimientos del nivel primario que se encontraban dentro de la órbita del Estado Nacional, en 1978.

  "Un rasgo que ha sido predominante es su gran número de alumnos, tanto que en 1949 se anexa un jardín de infantes", indican.

Biblioteca

  Desde sus inicios la escuela fue una referente cultural del barrio. Según indican las crónicas de este medio gráfico, en 1939 se fundan la Biblioteca Infantil y un comedor para los chicos en el ámbito escolar.

 En la actualidad, la escuela de Suiza 220 (Junín al 1600) se caracteriza también por las actividades que organiza y ofrece a los chicos por fuera del horario de enseñanza. Hoy estas alternativas pasan por los talleres de murga y de teatro, además de un coro formado por más de 40 integrantes dirigido por los profesores de música y que funciona una vez a la semana. También funcionaron talleres de inglés, de natación y de educación artística.

  No es un dato menor saber que la escuela cuenta con una biblioteca, un bien preciado por el que muchas instituciones todavía esperan.

  Cooperadores

    Según destacan las autoridades escolares, un papel clave es el de la Asociación Cooperadora: "Miembros que en su mayoría ya no tienen a sus hijos en la escuela, pero que la valoración y afecto que sienten por la misma ha hecho que permanezcan apoyando a la enseñanza pública".

Agregan que el trabajo de la cooperadora se traduce en el "permanente mantenimiento de la infraestructura escolar así como también la colaboración para la compra de material para los alumnos".

  Hacia el final, la actual directora Mónica Bertolini destaca que "el compromiso de los maestros apostando a la educación pública significa, en los tiempos que corren, capitales de los que se enorgullece la Escuela Simón de Iriondo".



 

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