Selección argentina
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

La selección enterró nervios, hizo goles

Argentina armó una goleada reparadora ante Colombia para volver a meterse en la conversación rumbo al Mundial de Rusia 2018.

Argentina encontró la ruta a la victoria muy rápido, de la mano de un extraordinario Lionel Messi. Los nervios se olfateaban entre los protagonistas desde cuando los 22 jugadores estaban entonando los respectivos himnos. Había muchísimo en juego para los dos equipos, pero Argentina llegaba aún con la soga más ajustada al cuello que los colombianos. Pero hubo un jugador clave, el de siempre, el 10, que enseguida desactivó la bomba que tenía en la mano el Patón Bauza. Primero Messi clavó una comba magnífica en el ángulo y después le dijo a Lucas Pratto: "Tomá y hacelo", con un centro delicioso que el Oso cabeceó de manual para estampar el segundo y llenar de tranquilidad los huesos de una selección albiceleste que llegaba envuelta de dudas.

La selección del Patón hizo fácil lo que parecía dificilísimo en la previa. Argentina tenía toda la obligación de salir a buscar el partido, pero sin descuidarse atrás para evitar un sopapo colombiano que complique aún más la noche. Ahí la selección albiceleste tuvo la lucidez para buscar el camino más corto hacia el objetivo de marcar la diferencia: darle la pelota a Messi. Y Leo fue sacando de quicio a los rivales y empezó a encontrar los huecos que guiaron al equipo hacia el camino de la redención. Así de clara fue la cuestión.

Porque Leo desde un tiro libre desde la puerta del área ubicó la pelota donde se le ocurrió. En el ángulo de David Ospina tras darle una caricia al travesaño. Golazo. Alivio. Desahogo. Y a normalizar las pulsaciones, porque hasta allí lo que había era taquicardia. Colombia apenas preocupó con un cabezazo de Falcao.

No tardó en llegar el segundo grito. Otamendi la cedió con precisión a Messi abierto como wing derecho. Gran aceleración de la Pulga para meter la diagonal y sacar un centro magistral que fue a buscar la cabeza de Pratto, que estuvo lúcido para conectar la bocha lejos del alcance de Ospina. Otra aparición fenomenal del rosarino y Argentina sacó ventaja de dos goles en el comienzo de la reparadora noche sanjuanina. Al descanso con una tranquilidad abrumadora en el rostro de los jugadores argentinos.

En la segunda etapa de arranque se patinó Davinson Sánchez y Pratto casi la mete de carambola. Enseguida el tiro de emboquillada de Di María se fue apenas afuera. Volvió a aparecer Messi, gambeta y asistencia a Angelito, pero el disparo de Fideo pegó en la parte externa del arco.

Después Otamendi cabeceó al gol y despejó en la línea Santiago Arias. Colombia fue toda la noche demasiado liviano, con un respeto abrumador hacia el rival y con escaso carácter para vender cara la derrota.

Cuando Bauza decidió reemplazar a Pratto, una de las figuras de la noche, recibió una ovación conmovedora y el ingresado Gonzalo Higuaín fue abucheado durante algunos minutos.

Pero la noche sanjuanina tenía reservada la frutilla del postre, el toque de distinción, la foto final del festejo argentino. Porque Messi se metió en el área a puro talento, levantó la cabeza y la cedió para la entrada solitaria de Di María, que esta vez hundió la pelota en la red y lo gritó con alma y vida.

Argentina consiguió un resultado enorme, más allá de los tres puntos que lo ubican en posición de repechaje. El gran valor de la victoria está en el aspecto emocional para un equipo que pudo recuperar la confianza y la autoestima cuando atravesaba una de las peores crisis futbolísticas de los últimos años. Bien por Argentina. Se puso de pie. Cambió nervios por goles.

Comentarios