El Mundo
Domingo 22 de Mayo de 2016

La seguridad total es esquiva en la terminal aérea de París

Francia se muestra renuente a especular si una falla en los controles contribuyó a la caída del Airbus de EgyptAir en el Mediterráneo

Explosivos con forma de papel u ocultos en frascos de medicinas o saleros. Diminutos detonadores eléctricos. Los agentes de seguridad en el aeropuerto principal de París están entrenados para detectar toda clase de artefactos que podrían derribar un avión. Pero la verdad pura y dura es que la seguridad siempre puede fallar. "Lo infinitamente perfecto no existe", dijo Sylvain Prévost, entrenador del personal de aeropuerto que aspira a la codiciada credencial roja que da acceso a las zonas restringidas.

   Los cierto es que 85.000 personas tienen las credenciales rojas en el aeropuerto Charles de Gaulle, que son válidas por tres años y muchas de ellas trabajan para una multitud de empresas privadas. A esto se suman los temores ante el extremismo religioso en una época de radicalización capaz de trastornar la mente de una persona en pocos meses.

   Las autoridades aeroportuarias de Francia y otros países, conocedoras de los riesgos por dolorosa experiencia propia, son renuentes a especular si una falla de seguridad contribuyó a la caída del vuelo 804 de EgyptAir el jueves. El Airbus A320 que partió de Charles de Gaulle con 66 personas a bordo tuvo movimientos bruscos a derecha e izquierda, giró y se precipitó en barrena al mar Mediterráneo, según las autoridades. La causa del desastre no ha sido aclarada, y aún siguen buscando la caja negra del avión.

   El estado de emergencia rige en Francia desde los ataques del 13 de noviembre en París que dejaron 130 muertos, luego de dos ataques mortíferos a principios de 2015, todos vinculados con el grupo Estado Islámico (EI). Se ha reforzado la seguridad de cara al Abierto de Francia de tenis, que comienza hoy, y la Eurocopa, un torneo continental de fútbol que durará un mes entero a partir del 10 de junio.

Sensación de vulnerabilidad. Los ataques del 22 de marzo en el metro y el aeropuerto de Bruselas que dejaron 32 muertos acentúan la sensación de que los aeropuertos y otros lugares públicos son vulnerables. "Es posible introducir cualquier tipo de objeto peligroso en cualquier aeropuerto del mundo debido a la contradicción entre el tiempo y la seguridad", dijo el conocido criminólogo Alain Bauer. "Todos quieren abordar el avión rápidamente... por eso todos hacen concesiones con el tiempo y la seguridad". Los investigadores franceses están entrevistando e investigando al personal de tierra en Charles de Gaulle que tuvo contacto directo o indirecto con el vuelo 804, desde portadores de equipaje a agentes en las puertas, dijo un funcionario judicial que habló bajo la condición de no ser identificado por no estar autorizado a informar a la prensa.

   Desde la masacre de enero de 2015 en la revista satírica Charlie Hebdo, las autoridades retiraron o negaron credenciales rojas en 85 casos, casi 70 de ellos en el mes siguiente a los ataques de noviembre, según Aeropuertos de París.

Comentarios