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Sábado 14 de Mayo de 2016

La secundaria nombrada "El ceibo"

Es la Nº 572. Eligieron ese nombre porque es el árbol que identificó a la escuela del barrio por más de 70 años.

"¿Por qué no llamarla El Ceibo?" Fue la pregunta que se hizo un grupo de egresados de la Secundaria Orientada Nº 572 cuando se enteró que buscaban un nombre para esta escuela. La inquietud ganó el debate, la comunidad educativa lo llevó entre otras propuestas a votación y resultó elegido. Además de ser la flor nacional y emblemática para la patria es la que identifica a esta escuela desde hace más de 70 años.

   Desde el viernes 6 de mayo pasado, esta secundaria de la zona sudoeste de la ciudad ya no se llama "572" a secas. Tiene nombre propio, elegido por la comunidad escolar con la particularidad de haber sido impulsado por los propios alumnos. Todo un dato de la pertenencia de los chicos del barrio con su escuela obligatoria. Para contar cómo surgió esa idea y las razones que la sostienen, los primeros en hablar en el acto protocolar fueron dos recientes egresados: Sergio Badaloni, de la promoción 2014 y Guido Roldán quien egresó el año pasado y fue el primer presidente del centro de estudiantes de esta secundaria.

   "Me enorgullece estar en la escuela", arrancó Sergio decidido en su discurso y quien detalló cómo desde su lugar de ex alumnos quisieron opinar sobre cómo llamar a la institución. Para graficarlo recurrió a una anécdota. Contó que cada vez que un vecino le preguntaba a qué escuela iba, le respondía con el número o la ubicación, de inmediato a esta respuesta el comentario que seguía era invariable: "Ah, vas a la escuela del ceibo". Es que así se conoce la escuela ubicada en Ovidio Lagos al 5800, en la que comparten edificio la primaria y la secundaria, y donde por más de 70 años un ceibo floreció en la puerta de la escuela. Hasta que en 2014 una tormenta lo derribó. Ahora, junto con la imposición del nombre, llegó al mismo sitio un nuevo ejemplar del árbol de la flor nacional.

El valor del estudio

   "Te pueden sacar todo, menos el estudio", aconsejó Sergio al frente del acto escolar valorando lo que aprendió en la escuela, además de animar a los chicos presentes a seguir estudiando. La posta la tomó Guido, quien confió que al comenzar el primer año se quería ir "porque era una escuela a la que le faltaba de todo", "ni bandera tenía". Pero decidió quedarse y trabajar para mejorarla. "Siento orgullo de haber aprendido en esta escuela que tiene un nombre elegido por sus alumnos, y de haber visto todo lo que se consiguió en estos años". Distendido sugirió "disfrutar de cada momento de la secundaria", valorarla como escuela "porque es un espacio de formación hermoso" y "que nunca dejen de estar representados por el centro de estudiantes". "Vamos!", lo aplaudieron desde atrás.

   La Secundaria Nº 572 fue creada a partir de los 8º y 9º años de la antigua EGB que funcionaban en la Primaria Nº 798 Vicente Anastasio de Echevarría; de hecho comparten el edificio de la zona oeste. En el acto formal de imposición del nombre participaron abanderados de la secundaria, de la primaria y de otras escuelas cercanas, además de las autoridades educativas, presididas por la directora de la Regional VI de Educación, Daiana Gallo Ambrosis, y el director del Distrito Municipal Sudoeste, Javier González. No faltaron los regalos oficiales: libros y banderas. La directora Ida Graciela Moreno repasó la trayectoria de la secundaria, la describió como "una escuela abierta a la comunidad" e invitó a "escuchar siempre a los chicos". Un coro formado por el 7º grado de la Primaria Echevarría interpretó el himno nacional en lenguas de señas, también otros temas donde se coló un ingenioso rap. Y un grupo de alumnos y alumnas llevó a escena una obra de teatro, que resultó una buena excusa para hablar de la historia del ceibo, la flor que identifica y abraza a esta secundaria. Y ahora también la nombra.

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