Información Gral
Jueves 17 de Noviembre de 2016

La secuestrada pensó que se iba a morir en la vivienda

La exposición que la mujer dio en sede policial es la única declaración hasta ahora. Básicamente, denunció que Monzón le pegó golpes y patadas, la tiró del pelo y la obligó a tomar ron. Presume que también le dio drogas, ya que se desvaneció en varias oportunidades. No pudo precisar si además del atacante, hubo "uno o más" personas.

La exposición que la mujer dio en sede policial es la única declaración hasta ahora. Básicamente, denunció que Monzón le pegó golpes y patadas, la tiró del pelo y la obligó a tomar ron. Presume que también le dio drogas, ya que se desvaneció en varias oportunidades. No pudo precisar si además del atacante, hubo "uno o más" personas.

K.L.C fue penetrada por vía anal y vaginal. Aseguró que perdió mucha sangre, no comió ni tomó agua, y pensó que se "iba a morir", según confesó ante la policía, convencida de que su captor "disfrutaba lo que le hacía".

Javier, hermano de la mujer, agregó que "la obligaron a hablar dos veces con sus hijos, para decirles que estaba bien y que la esperaran".

El hermano agregó que cuando contactaron a Monzón, intentó engañarlos. "Primero dijo que se había ido a vivir a una pensión con un hombre" y "después que estaba en la zona de 13 y 32". El 3 de noviembre los familiares decidieron radicar la denuncia en una comisaría.

Según un investigador, cuando el acusado la echó de su casa le dijo: "Vestite rápido que viene mi vieja" y "me sigue la policía", antes de "pegarle una patada y sacarla a los empujones". En el departamento del imputado quedaron los borceguíes de la víctima.

K.L.C llegó a un kiosco, donde le pidió agua a una mujer y pudo llamar a sus familiares. Ellos la llevaron enseguida a radicar la denuncia a la DDI pero, por su estado, se resolvió trasladarla de urgencia al hospital San Martín. La odisea no terminó entonces. "La siguió amenazando por mensaje de texto y jactándose de que seguía libre", reveló el pesquisa.

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