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Sábado 22 de Febrero de 2014

La sanidad encuentra límites por la menor oferta de productos

La arveja es un cultivo cuya sanidad no es un problema sustantivo ya que normalmente las enfermedades no son de importancia.

Por un lado, las enfermedades vasculares, que fueron las que se presentaron en la campaña 2012, no tienen solución. "La única solución es rotar y dejar pasar más de tres años entre un cultivo de legumbre y otro", dijo Prieto.

En los casos de incidencia de estas enfermedades vasculares como fusarium y rhizoctonia que atacan principalmente a las raíces y base de la planta que no tienen posibilidades de control al químico, "van a tener un impacto muy alto en el rendimiento".

Otras enfermedades como las foliares, Ascochyta, Mildiu, son perfectamente controlables con los principios activos que hoy hay en el mercado.

En general, la arveja se ve afectada por las mismas malezas que afectan al trigo. "Lo que sí ocurre es que estamos mucho más limitados en cuanto a la paleta de herbicidas a utilizar para controlar a estas malezas", dijo el especialista y agregó que "no tenemos por ejemplo un registro para uso en arveja como son las sulfonilureas, que se usan muchísimo en trigo. En arveja solamente hay una imidazolinona, el imazitapir, que tiene muy buen efecto de control".

Según Prieto, lo que hay que hacer es anticiparse mucho antes de la siembra como para evitar que la maleza sea un problema durante el cultivo. Pero, lejos de otros cultivos, el problema de malezas no fue un tema serio en la campaña pasada. Fue la extrema sequía que hubo en todo el sur de Santa Fe la que apretó y mucho a esta legumbre que tiene mucho por desarrollar.

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