Escenario
Sábado 09 de Julio de 2016

"La risa indica libertad", asegura Luis Pescetti

El artista, oriundo de san jorge, actúa hoy con su banda en Metropolitano

"Los chicos son los espectadores más entrenados porque están en la cuna y lo primero que pueden hacer es observar y decodificar constantemente". Con esa actitud Luis Pescetti compone sus canciones en las que refleja con humor el universo de padres e hijos, incluidos los pequeños conflictos cotidianos. Pescetti regresa acompañado por su banda con un show que "es muy blusero, muy rockero, mucho más marcado que en otros, con muchos chistes, juegos y canciones". Es el espectáculo que acaba de ofrecer en el teatro Ateneo, de Buenos Aires y que hoy, a las 15, repetirá en Metropolitano (Junín 501).

Oriundo de San Jorge, Pescetti comparó las infancias rurales y urbanas y cómo internet y las redes sociales alteran los vínculos, siempre sin olvidar el humor que caracteriza su obra.

—¿Cómo cambió el público con los años?

   —A los espectáculos vienen cada vez una franja de espectadores más chicos. Antes venían de 9 a 11 y ahora más de 6 a 10. Creo que hay una narrativa para chicos, en novelas, en series que acostumbra cada vez más temprano a entrar en un juego de narrativa larga.

   —¿Tenés un público que te sigue desde chicos?

   —Sí, tengo una generación de exchicos que ahora son papás jóvenes, de 20 o 22 años, o adolescentes, como niños hipercrecidos, que vienen con sus libros. Es muy agradecido trabajar para chicos y la característica de lo que hago yo es que lejos de buscar algo que haga como barrera de identificación entre adultos y chicos, lo que hago es buscar puntos de encuentro entre los abuelos y la convivencia en familia.

   —¿Los cambios tecnológicos y las redes te obligan a modificar los contenidos?

   —Algunas cosas cambiaron. Lo que yo hago que es contar el miedo a sentirse rechazado, la vergüenza, el amor, el entusiasmo, la alegría, el gusto por la aventura, por hacer lío, cosas que le llegan a cualquier generación de chicos, eso es permanente. Por ahí antes la aventura era con un barco y con los piratas, ahora piratas ya es un poco más mítico, hay más naves espaciales, hoy los chicos juegan a la ciencia porque lo ven en Paka Paka, en Discovery, hay mucho contenido de divulgación de ciencia, pero lo esencial de la vergüenza y los entusiasmos, eso no cambió.

   —¿Cuál es el aporte de esos programas?

   —Por un lado, los de divulgación de ciencia van creando como un universo conocidos, que se les hace familiar pensar algunas cosas en términos de planeta y de descubrimientos, y esto está bueno. Sobre todo por cómo se imagina un chico a sí mismo. Si se imagina como protagonista o como testigo de la aventura. Si vos te imaginás que en Estados Unidos van a la luna o Marte, si son los otros o somos nosotros los protagonistas.

   —El contexto también modifica...

   —Muchas veces me preguntan si son distintas las infancias de distintos países. Las grandes diferencias están entre los entornos rurales y los urbanos concentrados. Hay que trabajar eso, que los chicos no se sientan invisibles y con acceso a lo que les gustaría hacer.

   —¿Hay un entorno mejor que el otro?

   —No, es distinto. En la ciudad tenés cerca y estás al alcance de de un montón de cosas, pero lo cierto es que los chicos en entornos rurales tienen muchísimo más autonomía que el que vive en zonas urbanas. Yo no sé cómo está Rosario ahora, pero cuando yo era chico en San Jorge, podías salir y perderte toda la tarde y estaba todo bien. En una zona urbana, en Buenos Aires, es impensable que los chicos salgan a la vereda solos. Te da muchos más estímulos y por el otro mucho menos autonomía.

   —¿Cómo llegás a un sector de la niñez que no tiene acceso a la tecnología?

   —Por mi parte, lo que hago es poner todo en internet de manera gratuita, todas las canciones, las charlas, subo videos permanentemente, sobre todo apuntando a los maestros para que tengan acceso a ese contenido y que lo compartan con los chicos.

   —¿Internet alteró la relaciones, reemplazó el diálogo más directo que proponés con tus canciones?

   —Para bien y para mal. Alteró todo. En algún momento habrán dicho uh, las rutas asfaltadas ahora ya nadie se quiere quedar en el pueblo. Y sí, para bien y para mal. Es muy complejo.

   —¿Cómo ves tu propia infancia en San Jorge?

   —Si yo pienso en la infancia de los chicos hoy, es mucho más ingenua que la mía. Yo a los 12 años empecé a trabajar. No porque lo necesitara sino porque me lo ofrecieron. Pedí permiso en casa, mi vieja me dijo: "Pero ojo con la escuela". Trabajaba en el hospital de allá, estaba en la calle, en tratos con adultos. Era duro. Y en ese sentido hoy la infancia, para un chico de 12 años, de clase media y papá laburante es mucho menos dura.

   —¿Qué te inspira para seguir creando nuevas canciones?

   —Básicamente que los chicos se rían. La risa es un indicador de vitalidad, de salud, de libertad, de por ahí vamos bien. Cuando hago un chiste en una canción sobre los papás acompañan a los chicos hasta la puerta de la escuela y ellos les echan flit, y se ríen los chicos y los grandes. Es liberador. Es cierto que nos pasa eso. Y además decir, es cierto que nos pasa esto, pero tampoco es grave.

   —Hay un manejo de la ironía y el humor que a veces parece subestimado en las canciones para chicos...

   —Pero sobre todo es una ironía con un trasfondo muy amoroso, con mucho afecto hacia las dos partes. No hago demagogia infantil, del estilo los papás son uno nabos. No. Me parece que si bien es una ironía, no es ácida ni sarcástica. Yo digo que los chicos son los espectadores más entrenados porque están en la cuna y lo primero que pueden hacer es observar y decodificar constantemente porque sino están fritos.

   —¿Preparás algo nuevo?

   —Va a salir en agosto un nuevo Natacha que terminé a fines del año pasado que se llama "Niños, manual del usuario". Natacha y sus amigos preparan un manual del usuario dirigido a los padres. Pero son chicos, entonces se inspiran en los manuales de electrónica de cosas que hay en la casa. Y estoy grabando un disco. El material de los shows de Metropolitano será material del nuevo disco. Como ya grabamos varios shows se nos ocurrió que sea el mismo público el que los grabe.


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