El Mundo
Domingo 27 de Noviembre de 2016

La revolución, valorada y criticada por inmigrantes

Lázaro Rodríguez Alarcón, nació en Cuba y llegó a Rosario en 2009. La ciudad le gustó y ahora quiere traer a su madre que vive en la isla. Su papá emigró a Estados Unidos

Lázaro Rodríguez Alarcón, nació en Cuba y llegó a Rosario en 2009. La ciudad le gustó y ahora quiere traer a su madre que vive en la isla. Su papá emigró a Estados Unidos. Integra la Asociación Civil Cultura de Cubana de Rosario. "Entre los cubanos hay diferentes opiniones, algunos piensan que el proceso revolucionario estuvo bien hasta cierto punto y después se fue degradando, otros que sigue vigente", explicó. Sobre la muerte de Castro dijo que también divergen las miradas de acuerdo "a lo que cada uno vivió y a sus ideas". Aunque señaló que no concuerda con el festejo que realizaron en Miami. "Fidel siempre tuvo una calidez humana muy buena, muy inteligente, sus palabras fueron su herramienta de trabajo", aseguró. "Creo que fue necesaria la revolución que encabezó Fidel y se hicieron las transformaciones necesarias, pero en algún momento hubo cosas que deberían haber cambiado", dijo Rodríguez Alarcón. Cosas que condicionarían su regreso. "Fidel Castro ha sido un líder carismático que marcó la historia, a Cuba le dio un rumbo que no se puede negar, que resolvió problemas como educación, medicina gratuita, soy eterna orgullosa de donde me tocó nacer. Pero creo que no pudo resolver el tema de las libertades individuales, y en su muerte eso me da mucha tristeza", explicó Marlen Puello, cubana que llegó a Rosario hace dos décadas y dirige el Cuba Ballet. "A los 21 años tenía muchas ganas de conocer el mundo, pero eso era visto como un problema por el fundamentalismo ideológico. Quería irme a toda costa". Pero "allá no tenía idea de lo que era el capitalismo, menos el neoliberal como el que experimenté en Argentina, me pareció violento", explica Marlen, y asegura que eso la ayudó a revalorizar conquistas. "Me formé en valores, utopías e idealismos, acá me doy cuenta que todo es tener, en Cuba estábamos concentrados en el ser, a pesar de mi historia estoy más que agradecida. Pero a pesar de eso a los 20 años yo no podía elegir mi vida, me tuve que ir y no puedo volver por pensar diferente, y eso es doloroso", comentó. Y dijo que muchos emigraron con un resentimiento que "es triste, pero no lo pudieron resolver".

Comentarios