La Región
Martes 12 de Septiembre de 2017

Sanatorio Beroiz a manos privadas a fin de octubre en a fin de octubre

En el Beroiz, podría funcionar una maternidad o un centro específico de salud.

A fin de octubre culminará el contrato de alquiler que sellaron las autoridades del sanatorio Abel Beroiz, perteneciente al Sindicato de Choferes de Camiones, con el empresario de la salud venadense Emilio Venturelli, y luego será éste quién se quede con el efector privado, de prosperar las negociaciones que vienen efectuando las partes desde julio. El Beroiz cuenta con 53 empleados que al parecer tienen los sueldos al día, pero hoy atraviesa problemas operativos.

Hace unos días, el propietario del sanatorio San Martín, Emilio Venturelli, dijo a este diario que "están muy encaminadas las negociaciones para comprar el Beroiz", dando por tierra con la polémica entablada entre la dirigencia política y los empleados del sanatorio para abordar la delicada situación. Al parecer, ni la parte gremial ni la política estaban al tanto de las intenciones de Venturelli y todo fue haciéndose una bola de nieve en la que primó el desencuentro.

Por problemas financieros, desde julio el Beroiz fue alquilado parcialmente al sanatorio privado San Martín, propiedad de Venturelli. Lo que se está alquilando son unas 10 camas que son ocupadas por pacientes que son derivados del otro efector al Beroiz.

A varios médicos que allí trabajaban se les adeudan varios meses; incluso hasta nueve en algunos casos. Según Venturelli "no son 12 ó 13 los empleados que tiene el Beroiz como circuló en algunos medios, sino que son 53".

Desde la gremial de salud sostienen que "no hay insumos; el quirófano no funciona desde hace tiempo, las calderas están rotas y hasta hay problemas con el pago de la luz que se adeuda. Quedan sólo 10 pacientes internados que fueron derivados desde el sanatorio San Martín". Hoy se maneja el hospital con algo más de una docena de enfermeras.

El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de Rosario y el Sur Provincial (Atsa Rosario) sostuvo que no fueron notificados oficialmente que Venturelli estaba negociando la posibilidad de quedarse con el Beroiz y garantizar los puestos laborales de las más de diez enfermeras más antiguas.

Sin embargo Venturelli sostuvo lo contrario al afirmar: "Me reuní con ellos, con las enfermeras y les dije que se queden tranquilas, que las iba a emplear y respetar la antigüedad que tenían. No entiendo porque se armó esta bola de nieve imparable cuando personalmente venía negociando con Camioneros para hacerme cargo del efector Beroiz".

La semana pasada Venturelli anunció lo que podría interpretarse como una excelente noticia, ya que existe la posibilidad de que el sanatorio Beroiz pueda engrosar la lista de prestadores de salud, algo que se necesita con urgencia en Venado y la región, con otro dueño dedicado a ese rubro como lo es el dueño y médico del San Martín.

En el Beroiz, podría funcionar una maternidad o un centro específico de salud. También podría ser un lugar dónde se atienda a pacientes que no puedan ser atendido en el San Martín ya que en varias ocasiones colapsó de pacientes. Sólo hay dos sanatorios privados: el San Martín y el Castelli, recientemente adquirido por un grupo aparentemente rosarino.

"Todos sabemos que el Beroiz está funcionando muy mal desde hace tiempo y que con distintos dueños quebró tres veces en los últimos tiempos", dijo Venturelli.

Actualmente, lo que básicamente se desconoce es el estado de los empleados, los aportes, que deudas existen en concepto de proveedores, de luz eléctrica y hasta si existe algún juicio por mala praxis contra el efector privado que pertenece al gremio de Choferes de Camiones.

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