La Región
Lunes 06 de Febrero de 2017

San Lorenzo rememoró el Combate en un clima festivo

El tiempo finalmente acompañó y el acto fue multitudinario. Se valoró la figura de San Martín y de Cabral, y se habló del presente

Cuando el clima amenazaba por la mañana con jugar una mala pasada, el cielo se abrió por la tarde y dio lugar a un día soleado y fresco, ideal para un encuentro popular. Y así fue. El Campo de la Gloria vivió una nueva celebración del Combate de San Lorenzo con una multitud de espectadores y todas las actividades previstas.

"¡A la carga, granaderos!" se escuchó en medio del sonar del clarín y los jinetes emprendieron su furiosa carrera hacia la barranca, en lo que año tras año se convierte en uno de los atractivos más grandes de esta celebración: la recreación de la carga de caballería que en la mañana de aquel 3 de febrero de 1813 frustró el desembarco realista en San Lorenzo y marcó un antes y un después en la gesta independentista. Después se leyó el parte general del combate.

Minutos antes, los paracaidistas del Ejército habían hecho su despliegue de destreza aterrizando con precisión milimétrica en la zona proyectada para su llegada, en medio de aplausos de un público que colmó las gradas y las zonas circundantes.

El acto fue presidido por el gobernador Miguel Lifschitz y el intendente Leonardo Raimundo, desde un palco donde también estuvieron presentes varios ministros del Ejecutivo provincial, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Daniel Erbetta, autoridades militares, de fuerzas de seguridad y políticas de distintos estamentos, provinciales y municipales.

El desfile cívico militar contó con la presencia de bandas de distintos puntos del país; entre ellas, la Fanfarria del Alto Perú, y el Himno nacional fue entonado por dos artistas sanlorencinos: Pablo Simone y Belén del Greco.

Palabras oficiales

Allí, y después de la entrega del sable corvo, Raimundo pronunció un discurso austero y conciso, donde ponderó la imagen del sargento Juan Bautista Cabral, un hombre "posiblemente analfabeto y esclavo de nacimiento, que se enroló voluntariamente y cambió el destino de la independencia de Sudamérica". Para el mandatario, Cabral demostró que "un humilde hijo del pueblo puede ser un héroe y un ejemplo a seguir", y que cualquier simple ciudadano puede ser agente de cambio en la sociedad.

Lifschitz, por su parte, se extendió un poco más y, en una arenga con más contenido político y de coyuntura, consideró que hoy la idea de independencia y libertad que inspiró a aquellos hombres pueden tener otro contenido y otro nombre.

El mandatario recordó las dos crisis hídricas vividas en un año en la provincia y los vaivenes económicos que debieron enfrentarse. Pero sobre todo aprovechó para hacer una larga enumeración de las obras que se están encarando en la región; entre muchas otras, la futura remodelación integral del Hospital Granaderos a Caballo y la conexión para llevar a San Lorenzo el agua de la nueva planta potabilizadora de Granadero Baigorria. Y habló de la asistencia "a más de 120" empresas en crisis.

"Estamos en condiciones de seguir avanzando, tenemos que seguir trabajando juntos, seguir construyendo un futuro distinto para Santa Fe y para Argentina, y hacer de este 2017 un año de progreso", enfatizó.

Al cierre de esta edición, las actividades continuaban y se esperaba el broche de la jornada con el lanzamiento nocturno de los paracaidistas.

"Cabral, un hombre

quizás analfabeto y esclavo de nacimiento, cambió el destino de la independencia"

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