La Región
Viernes 14 de Abril de 2017

"La ruta 90 sigue cortada, pero por suerte la laguna Melincué está descendiendo"

Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil de la provincia, dijo que las perspectivas de buen tiempo ayudarán a las tareas de contención que se hacen en torno a la localidad.

El titular de la Secretaría de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, afirmó que sigue siendo compleja la situación en torno a la ruta provincial 90 que está cortada por la crecida de la laguna Melincué, pero aclaró el agua está bajando y "la gente está más tranquila".
En declaraciones al programa "Todos en La Ocho", Escajadillo brindó un panorama de situación en la provincia frente a la crisis hídrica que enfrenta la región. "Las inundaciones se agravan por las lluvias que son cada vez más intensas y frecuentes, y que afectan a los sectores urbanos en muchos lugares del país. En Santa Fe, en el sector centro-sur en las últimas semanas tuvimos lluvias muy intensas que afectaron los centros urbanos y las vías de comunicación".
En ese sentido, el secretario de Protección Civil sostuvo que "sigue cortado el tránsito sobre la ruta nacional 7 debido al desborde la laguna La Picasa y en la ruta 90 por la crecida de la laguna Melincué. Desde el domingo, en toda esta zona llovieron alrededor de 200 milímetros, con un acumulado de 800 y con un drenaje de las zonas rurales muy importante. Por eso se está realizando un trabajo importante con participación de bomberos voluntarios, del Ejército Argentino y del gobierno provincial".
Con relación a la situación en la localidad de Melincué frente al avance de la laguna, Escajadillo afirmó: "El domingo y lunes pasados llovió muy fuerte y se registró un avance muy importante del agua en cercanías del Casino. Por tareas junto a la Comuna y los bomberos voluntarios se reforzaron los anillos de defensa. Hubo lugares donde se tuvo que utilizar embarcaciones para llevar las bolsas con arenas y fortalecer las defensas. También se reforzó el equipo de bombeo para sacar el agua y atenuar el impacto de esta crecida. Ahora se está monitoreando la situación a través del Ministerio de infraestructura".
"Afortunadamente, las mediciones que realizamos en la zona nos indican que el agua está descendiendo. La población está más tranquila. Destaco la participación de los vecinos que asistieron a los bomberos voluntarios y a otros que participaron de las tareas. La ventana de buen tiempo que se abrió desde el martes y que llegará seguro hasta el miércoles nos permite fortalecer todas las acciones de prevención. Hoy, Viernes Santo, y mañana las tareas van a continuar. Igual seguimos monitoreando con drones el escurrimiento de los campos", agregó.

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