Fiesta electrónica en Arroyo Seco
Miércoles 04 de Enero de 2017

"Estaban vendiendo la droga en el boliche y los dueños lo sabían", denunciaron exempleados

Dos exempleados de Punta Stage, el boliche de Arroyo Seco donde murieron dos chicos tras ingerir drogas, afirmaron que veían "mucha gente drogada" y que los inspectores municipales "iban a cobrar el diezmo".

Alejandro y Silvia trabajaban en Punta Stage, el boliche de Arroyo Seco donde se realizó la fiesta de Fin de Año en la que dos personas murieron tras ingerir drogas de diseño. Ambos exempleados afirmaron que los estupefacientes eran "muy comunes" en ese local bailable, que vendían pastillas de éxtasis dentro del boliche, que los dueños cortaban el agua a la madrugada "para vender botellitas" y que pagaban sobornos a inspectores municipales para que se hiciera "la vista gorda".
"Se veía gente drogada, mal. Yo tuve que salvar a una piba de Rosario llamando a los padres porque la vi que estaba muy pálida, temblequeando. Ahora no se más nada de esa chica, no sé cómo estará. Espero que esté bien, pero se veían cada cosas tremendas...", narró Alejandro, quien trabajó en el estacionamiento de Punta Stage.
Dijo que "la droga se vendía adentro o sino había un muchacho paralítico que vendía unos pomitos chiquititos, una droga líquida que los chicos se la ponían en la ropa y estaban toda la noche olfateando la ropa. Vendía el pomito a 180 pesos", recordó.
Alejandro aseguró que "era muy común" la droga dentro de ese boliche, y aseguró que los inspectores no controlaban las fiestas porque estaban sobornados. "Iban inspectores de la Municipalidad a cobrar el diezmo. Yo un día acompañé al dueño a pagar el diezmo a los inspectores. Así que la Municipalidad sabe de todo esto".
También en diálogo con Canal 3, Silvia aseguró que desde su lugar de trabajo, en los baños, veía a los vendedores de drogas y a los consumidores: "Yo vi a una mujer que se le cayó la cartera y andaba en cuatro patas levantando las pastillitas. Vendían agua con pastillitas de éxtasis pegadas abajo", sostuvo.
Afirmó que los dueños del boliche tenían conocimiento de lo que ocurría puertas adentro. "La estaban vendiendo ahí, ¿cómo no iban a saber? Lo veía yo que era una empleada...".
También afirmó que los asistentes al boliche iban al baño a pedir agua pero "a cierta hora la cortaban, a eso de las dos y media no había agua para nadie".
"Para vender las botellitas", añadió Alejandro.

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