La Región
Miércoles 25 de Enero de 2017

Equipos de provincia y municipio definen una obra urgente para la cascada del arroyo Saladillo

en riesgo. La cascada del Saladillo retrocedió tanto que se acerca peligrosamente al puente de Ayacucho.

Día clave. Los equipos técnicos de la provincia y los municipios de Rosario y Villa Gobernador Gálvez definirían este mediodía qué obra clave se encarará en lo inmediato para frenar el acelerado retroceso de la cascada del arroyo Saladillo y su peligroso acercamiento al puente Molino Blanco, que une ambas ciudades. Aunque el ministro de Infraestructura provincial, José Garibay, prefirió ser cauto y no dar certezas sobre los trabajos a encarar ("se barajan varias alternativas y no se puede empezar algo que no tenga un viso de seguridad", dijo) una opción podría ser cavar un by pass entre la cascada y el puente, desviar el agua arroyo abajo del salto y trabajar en seco con material resistente para frenar la erosión, además de morigerar la pendiente y que el agua no caiga a 90 grados.

"Estamos hablando de alguna defensa de emergencia para frenar la retracción de la cascada y analizar la redefinición del proyecto definitivo. Los equipos técnicos estuvieron buscando alternativas, por eso mañana (por hoy) se van a contrastar las posibles opciones", dijo ayer a La Capital el ministro, con su habitual cautela. Y aclaró que "toda obra provisoria tiene que garantizar un nivel de seguridad, ser una alternativa de intervención técnicamente sustentable, porque lo que se haga será indudablemente de magnitud".

Tratándose se una obra que se genera en el marco de la emergencia hídrica, no necesitaría un proceso licitatorio, sino a concurso de precios, lo cual aceleraría enormemente el inicio de los trabajos, pero el funcionario santafesino no arriesgó tiempos ni números hasta que se defina la viabilidad de los proyectos y su concreción.

Ni un solo día

Para el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Ricci, "no se puede perder un solo día". En sintonía con lo que oportunamente expresara Garibay respecto de los distintos niveles de trabajo, Ricci habló de la necesidad de una obra inmediata que estabilice la cascada y frene su acercamiento tanto al puente de calle Ayacucho como a los de Circunvalación, y un posterior endicamiento aguas abajo para subir la cota del agua y neutralizar la pendiente, una obra de una envergadura mucho mayor.

"Nos venimos reuniendo con los diferentes equipos técnicos para determinar qué hacer con la cascada en lo inmediato", afirmó el intendente villagalvense. Y reveló que se estudia como muy posible, entre otras opciones, una suerte de by pass: un canal artificial que desvíe el agua entre la cascada y el puente, y la desagüe arroyo abajo. "Esto permitiría trabajar en seco con inyección de material resistente sobre el lecho del arroyo a la altura del salto, y además generar una especie de tobogán para que el agua se deslice y no caiga perpendicularmente".

Ricci reveló que la obra se evalúa como posible, teniendo en cuenta que la retracción del salto prácticamente se detuvo a unos 160 metros del puente, lo que daría, de no mediar una nueva inundación, la posibilidad de abrir un canal lateral. "Pero no se puede esperar más, aquí no sólo está en peligro el puente Molino Blanco, sino también el de avenida de la Circunvalación, que atraviesa el arroyo bastante cerca del anterior", afirmó. Y aclaró que "recién mañana (por hoy) tendremos una noción más clara".

Solución "definitiva"

Las declaraciones se dieron en una jornada en la que la intendenta de Rosario, Mónica Fein, pidió al gobierno de la provincia que se realicen obras urgentes sobre el arroyo, que "desborda cada vez que hay tormentas"

"Solicitamos que la provincia dé una solución definitiva a la cascada más allá del riesgo inminente", dijo Fein, quien detalló que se trata de "un arroyo provincial" y que, por lo tanto, "es la provincia la que tiene que dar una solución".

Y recordó que varias familias sufren las consecuencias de las tormentas y han tenido que ser evacuadas durante el último temporal.

La semana pasada, los intendentes de ambas localidades decidieron restringir parcialmente el tránsito del puente que une la calle Ayacucho de Rosario y la avenida San Martín de Villa Gobernador Gálvez, una medida que se tomó en la mano sur-norte porque era la que convocaba a más curiosos, sobre todo desde que la cascada se ve desde la misma estructura, algo que hasta hace muy poco no ocurría.

"El puente está a unos 160 metros de la cascada (del arroyo Saladillo). Se necesita un proyecto diferente, y la solución la tiene que dar la provincia, los riesgos son muchos. Si no es en esta crecida, será en la próxima, porque va a seguir lloviendo", sostuvo la intendenta rosarina, en declaraciones que tuvieron alcance nacional.


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