Opinión
Lunes 14 de Noviembre de 2016

La recesión y la inflación preocupan

Noticias Argentinas

La Argentina continúa en recesión y los precios no ceden en los niveles esperados, complicando los planes de Mauricio Macri de llegar a fin de año con una dinámica económica en franca recuperación, rumbo a las elecciones de medio término.

Sectores clave como la industria y la construcción continúan mostrando fuertes caídas, y el consumo, lejos de repuntar, mantiene bajas superiores al 8 por ciento en los comercios.

La recesión continúa firme: en septiembre la actividad fabril se desplomó 7,3 por ciento, la segunda mayor caída interanual en lo que va del año, que así acumula en los primeros nueve meses una disminución del 4,6 por ciento.

Por su parte, la construcción tuvo una caída aún mayor, ya que bajó 13,1 por ciento.

A eso se suma que la inflación mensual continúa más cercana al 3 por ciento mes tras mes, por ahora lejos de la expectativa de bajarla al 1,5 por ciento.

A su vez, el gobierno mantiene su política de endeudamiento destinada a cumplir con compromisos que el kirchnerismo se rehusaba a reconocer, pero que empiezan a generar incertidumbre por su magnitud.

En especial tras el triunfo del republicano Donald Trump en los Estados Unidos, que preanuncia un alza de tasas por parte la Reserva Federal, que encarecerá el crédito.

Macri primero se arriesgó a pronosticar que la recuperación económica llegaría en el segundo semestre, y su gobierno hasta intentó instalar la idea de que lloverían dólares por el cambio de modelo.

Cuando la realidad se ocupó de explicarle que con expresiones de deseo no alcanzaba para dar vuelta un escenario complejo, prefirió apuntar los cañones al 2017.

La lectura del gobierno es coincidente con la de los principales analistas económicos: hablan de un crecimiento del 4 por ciento para el 2017.

Pero muchos también advierten que la situación social y desempleo son tan altos en la Argentina, que aun creciendo a un ritmo promedio del 4 por ciento anual, no alcanza para revertirlo.

El hecho de que uno de cada tres argentinos sea pobre, que la mitad de los chicos viva en hogares donde el ingreso no alcanza y que haya un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja es un polvorín social que requerirá mucho más que voluntarismo y un discurso optimista.

Los hombres que manejan la economía, Alfonso Prat-Gay y Federico Sturzenegger, buscaron transmitir optimismo ante banqueros en el marco del congreso de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban.

Unos 1.500 banqueros los escucharon con expectativa pero quedó flotando en el ambiente la idea de que los grandes capitales aún mantienen dudas sobre si Macri logrará imponer su modelo económico.

Lo peor que le podría ocurrir a Cambiemos es que esos capitales decidieran esperar el resultado de las elecciones de medio término del año próximo para terminar de convencerse de traer capitales.

Se asemejaría a una tormenta perfecta, porque el gobierno no podría exhibir una recuperación que le permitiese obtener un buen resultado en las legislativas.

Una oposición envalentonada y una economía que no remontara volverían casi irrespirable el clima político en los dos últimos años de mandato de un Macri que, en un gesto de audacia, o de temeridad, comenzó en forma insólita a batir el parche de la reelección.

Macri necesita señales de inversión ya, y si es posible, destinadas a la creación de mano de obra intensiva.

El Ministerio de Hacienda informó que los anuncios de inversiones superaron los 53.000 millones de dólares para el período 2016-2019, según el pintoresco contador virtual que esa cartera presenta en su página web.

Dos tercios de esos fondos provienen del sector privado, según el gobierno.

Pero eso por ahora no alcanza para revertir un cuadro de anemia económica más severo de lo esperado.

La cifra de octubre (2,4 por ciento) que dio el Indec lejos está de apagar las alarmas, como lo reconoció el propio jefe del organismo, Jorge Todesca.

Con las fiestas de fin de año encima, el gobierno hará una nueva apuesta a mostrar un país en estado de reanimación.

El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, pidió a bancos y tarjetas de crédito implementar en el tiempo más corto posible el esquema de Ahora 18, para financiar las compras con tarjeta.

A su vez, se les solicitó a los hoteleros y cámaras comerciales de la costa atlántica y otros centros de veraneo no se pasen de la raya con los precios, para evitar que se trunque lo que se espera será una buena temporada.

Ocho de cada diez turistas consultados dice que irá de vacaciones en la Argentina, aunque habrá que ver si el abuso habitual de los comerciantes, que buscan salvar el año con una temporada buena, no termina estropeándolo todo otra vez.

Cambio de paradigma. El gran objetivo es desterrar los estigmas de debilidad e incapacidad

José Calero / Noticias Argentinas

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