Cartas de lectores
Miércoles 25 de Mayo de 2016

La potencia de los jóvenes

En el universo político argentino, se puede advertir nítidamente un peronismo abochornado por el arribo de un grupo prometedor de cambios para el país...

En el universo político argentino, se puede advertir nítidamente un peronismo abochornado por el arribo de un grupo prometedor de cambios para el país, pero que se introdujo usurpadoramente por dos personajes que se instalaron en las entrañas mismas de ese espacio, que al fin y a la postre resultaron ser factores delincuenciales nunca vistos en el escenario histórico político de nuestro país. Ellos aterrizaron en la conducción del aparato del Estado como consecuencia del empecinamiento de dos ex presidentes y un grupo de gobernadores que estaban al acecho de dar el asalto al poder, quienes se habían constituido como caudillos distritales previamente a la crisis de 2001. Y así se constituyó esta horda delincuencial que se entronizó en las filas mismas de su visceral enemigo político, el propio peronismo histórico, a aquel que inspiró su creador y para cometer sus tropelías echaron mano al más rancio estilo estalinista, los desatinos internos con la prepotencia, el desvalijamiento del Estado populísticamente vaciando las arcas del mismo, pero que a diferencia de los gobiernos populistas éstos han derivado las masas de recursos a sus propios peculios obscenamente según se insinúan con algunas pre pruebas, las que se tramitan en procesos especiales. Ahora queda confiar en la santa Justicia que indague y concluya en resoluciones absolutamente justas, sanas de influencias políticas de cualquier sector que fuere. Nuestra sociedad está ansiosa de volver a creer en los jueces, en la dirigencia política toda con el sesgo político que fuere. Ya el ciudadano común está harto de ver cómo alguien que accede a un cargo público se enriquece vandálicamente. El hombre de a pie no tolera más que nadie se ocupe de él y, a cambio, crezca patrimonialmente en forma ilimitada. Todos esperamos que la dirigencia se ocupe del bien común. Y además que quien se apropia de bienes públicos, la Justicia los obligue a reintegrarlos y que si el delito tipificado admite prisión para quien comete tal transgresión a las normas vigentes termine inexorablemente encarcelado. Hay cientos de causas promovidas por denuncias serias y todavía se encuentran en lentificados procesos. La fauna política que se ha retirado del gobierno el 10 de diciembre del 2015 debe continuar siendo investigada y a la que se le debe aplicar todo el rigor de la ley. De ser todo esto así, nuestro país podrá retomar la esperanza de encontrar un orden que es posible y necesario para las nuevas generaciones a las que se la nota ausente, dispersada. Para ello tenemos que reflexionar e impulsar que la potencia de los jóvenes debe ponerse, sensatamente, en camino para no continuar siendo hijos huérfanos con padres vivos. Para ello los mayores tenemos que apoyar y respaldar todo tipo de proyectos que acompañe el crecimiento del desarrollo humano, que será lo único que pueda ponernos de pie.

Héctor Malvar / DNI 6.050.203

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